Europa muy cerca de prohibir el uso de plásticos desechables

28-05-2018

Instrumentos como cucharas, platos o cotonetes de plástico, están en la mira de la Comisión Europea.

Por: Luis Moctezuma

Este lunes 28 de mayo en Bruselas, Bélgica, se hizo pública la estrategia que propone este organismo para reducir el consumo de plásticos de un solo uso. Actualmente se recupera únicamente el 30% de estos productos de plástico para reciclaje. La intención es que sea cada vez menor el nivel de desechos plásticos en el mar.

¿Por qué prohibir los plásticos de un solo uso?

Se estima que el 80% de la basura que acaba en el mar es plástico. Al año, el desecho de este material que llega a los océanos es de aproximadamente 500 mil toneladas. Estas cifras son enormes y con las medidas propuestas se busca que sean cada vez menores. Para esto se proponen dos asuntos principales, el primero es prohibir el uso de objetos plásticos que se desecharán inmediatamente y el segundo es fomentar políticas para recuperar lo que ya existe.

            Los productos que se incluyen en la lista a prohibir que propone la Comisión Europea son 10. En todos los casos existen alternativas de otros materiales y se busca que el cambio sea gradual. La intención no es prohibir que existan estos objetos, sino que se fabriquen de una forma más responsable con el medio ambiente.

            Los productos que se quiere prohibir son los siguientes:

  • Cotonetes
  • Cubiertos de plástico
  • Palos de globos infantiles
  • Envases de comida
  • Envases de bebidas
  • Botellas
  • Popotes
  • Bolsas de plástico
  • Envolturas de comida y dulces
  • Toallitas y residuos sanitarios
  • Material de pesca

           

Este último es el que tiene mayor presencia en mares y océanos (70%). En algunos casos se permitirá la fabricación en plástico, como con las botellas; sin embargo, se obligará a los fabricantes a comprometerse con su recolección y a crear diseños adecuados. Para las botellas será importante que la tapa no se separe del resto del envase.

            También en muchos casos se propone exigir que las empresas que comercializan estos productos inviertan en la recolección. Esto incluye que apoyen labores para concientizar a los usuarios sobre su uso y que paguen el proceso de recolección. De realizarse esto, la Unión Europea estaría cambiando la forma en que se tratan los problemas ambientales ya que no sería dinero público el que se invierta en resolverlos, sino el de los mismos fabricantes.

Aún no es un hecho

Estas medidas son parte de una estrategia que busca reducir la contaminación por plásticos. La propuesta de la Comisión Europea aún tiene un largo camino, posiblemente de algunos años, para llegar a la práctica. Lo que sigue ahora es que sea aprobada por el Parlamento Europeo y posteriormente se regule en los países miembros. De lograrse, la mancha de plástico sobre los océanos dejaría de crecer a la gran velocidad que lleva actualmente.

            Aunque la intención es proteger los intereses europeos, todo el mundo se vería beneficiado. Además, la mayor parte de estos productos no se fabrican en territorio europeo lo que llevaría a que los países productores consideren seriamente el cambio a otros materiales más amigables con el ambiente. Por ahora se trata de una propuesta, con suerte dentro de algunos años será una realidad.

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