LIGO/T. Pyle
Este gráfico muestra la señal de onda gravitatoria detectada por LIGO en diciembre de 2016. Crédito: LIGO

Detectan por segunda vez, las ondas gravitacionales que predijo Einstein

15-06-2016

Por segunda vez... ¡Einstein tenía razón!

En febrero de este año, el mundo entero celebraba la primera detección de ondas gravitacionales, las cuales fueron teorizadas por Albert Einstein hace 100 años. Este 15 de junio se anuncia que estas ondas se han detectado directamente por segunda ocasión.

Aproximadamente a mil 400 millones de años-luz de la Tierra, dos inmensos agujeros negros –14.2 y 7.5 veces más masivos que el Sol- chocaron entre sí, creando ondulaciones en el espacio-tiempo. Estas ondas, conocidas como ondas gravitacionales, llegaron a la Tierra en diciembre de 2015, un día después de navidad; y fueron detectadas por el Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Laser (LIGO, por sus siglas en inglés).

Pero no es la primera vez que sucede. En septiembre de 2015, LIGO detectó por primera vez estas ondas, y de igual manera, la señal fue producto de la colisión de dos agujeros negros, sólo que esta vez de 29 y 36 veces el tamaño del Sol.

La segunda detección de estas ondas es algo importante. En primer lugar muestra que la primera no fue casualidad y que estos experimentos se pueden utilizar para detectar increíbles eventos que suceden en el espacio.

 

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Einstein demostró hace 100 años, que el espacio no es un lugar plano, sino un tejido flexible en donde interactúan los distintos objetos cósmicos. Por ende, el espacio puede sufrir deformaciones debido a la gravedad; la masa de la Tierra, por ejemplo, crea una curvatura en el espacio.

Los agujeros negros son los objetos más densos del universo, la colisión de dos agujeros negros emite "ondas" en el espacio-tiempo que llevan la energía lejos del lugar del impacto a la velocidad de la luz. Hasta ahora, sólo existían observaciones indirectas, pero detectar las ondas gravitacionales directamente modifica por completo la manera de ver o “escuchar” el universo.

Durante muchos siglos, los astrónomos sólo podían trabajar con luz óptica. Pero desde hace relativamente poco, los investigadores consiguieron una nueva visión del universo construyendo instrumentos que les permiten estudiarlo por medio de rayos X, ondas de radio, ondas ultravioleta y rayos gamma. De la misma manera, las ondas gravitacionales tienen el potencial de mostrar a los científicos características de objetos cósmicos totalmente nuevas.

La capacidad de detectar directamente las ondas gravitacionales ha sido comparada con una persona sorda que de pronto obtiene la capacidad para oír. Un mundo completamente nuevo de información disponible.

El siguiente paso para LIGO será aumentar su sensibilidad, lo que permitirá a los científicos observar las ondas gravitacionales de mayor volumen. El experimento Virgo, similar a LIGO pero en Europa, también comenzará el próximo año, y tres detectores juntos permitirán a los científicos determinar con precisión el lugar de dónde provienen. Además, hasta ahora, solamente se han detectado las ondas gravitacionales de agujeros negros. Pero los científicos están ansiosos por detectar ondas provenientes de otros eventos cósmicos menos conocidos, como la colisión de una estrella de neutrones con un agujero negro… o incluso cosas más extrañas. 

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Fuentes: 

Space.com; PopScience

 

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