Un hombre se enfría bajo un grifo público en Karachi. FOTO: REUTERS
Sequía en el río La Plata en Puerto Rico. Crédito: Alvin Baez/Reuters

Mientras la ola de calor cobra más de 900 vidas en Pakistán, científicos predicen más eventos como este en el futuro.

24-06-2015

Al menos 945 personas han perdido la vida en los últimos cuatro días por la ola de calor que está sufriendo Karachi, una ciudad al sur de Pakistán de 20 millones de habitantes.

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 Este miércoles las temperaturas máximas en la ciudad se situaron en los 36 grados centígrados, por debajo de los más de 40°C de los últimos días. El gobierno declaró día festivo en la ciudad para motivar a la gente a quedarse en casa y no exponerse al sol.

La mayoría de las muertes se han registrado entre los ancianos y las personas con menos recursos económicos, muchas a causa de la deshidratación.

Las autoridades paquistaníes han declarado emergencia hospitalaria para que todo el personal sanitario esté disponible para atender a las más de 3,000 personas que han sufrido deshidratación y golpes de calor. La Autoridad Nacional de Gestión de Desastre ha habilitado varios centros de tratamiento de golpes de calor para afrontar el alto número de pacientes.

La ola de calor ha coincidido con cortes de electricidad que imposibilita el uso de ventiladores y aire acondicionado y con el mes sagrado del Ramadán, cuando la mayoría de los musulmanes realizan el ayuno desde el amanecer hasta la puesta del sol.

Si el cambio climático sigue avanzando como hasta ahora, eventos como este podrían ser más comunes en el futuro, agraviados por el mal tiempo y temperaturas más altas en todo el mundo.


Los terribles efectos del cambio climático

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Sequía en el río La Plata en Puerto Rico. Crédito: Alvin Baez/Reuters

De acuerdo a un nuevo informe publicado en la revista médica The Lancet, las personas expuestas a inundaciones, sequías, olas de calor y otros fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático durante el próximo siglo, serán muchas más de las que se pensaba.  

El informe, publicado en línea el pasado lunes, estima que la exposición de las personas a lluvias extremas será cuatro veces mayor comparada con la década de 1990, mientras que la exposición de las personas a sequías se triplicara en comparación con esa misma década.

En el mismo lapso de tiempo, se espera que la exposición de las personas mayores a las olas de calor se incremente por un factor de 12, lo que se traduce en unos 3 mil millones de más casos que en 1990.

Los efectos del cambio climático en la salud

Pero mientras estos fenómenos extremos pueden parecer obvios, el impacto del cambio climático en la salud humana podría resultar mucho peor que las altas temperaturas, las sequías o las cada vez más frecuentes tormentas.

Según el estudio, también significa un mayor riesgo de enfermedades, mayor inseguridad alimentaria, empeoramiento de la contaminación del aire y muchos otros factores que representan colectivamente un "riesgo catastrófico" para la salud humana.

¿Qué tan catastrófico? Según la Comisión sobre Salud y Cambio Climático de The Lancet, la amenaza es tan grande que puede socavar los últimos 50 años de progreso en la salud humana. En otras palabras, así como la investigación, la tecnología y la inversión en infraestructura pública y tratamiento médico han mejorado la salud y han incrementado la esperanza de vida durante el último medio siglo, el cambio climático podría tener un efecto contrario igual de importante.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Pero no todo está perdido. De acuerdo a los autores del estudio, todavía hay tiempo para hacer una diferencia positiva. Al reducir la dependencia de combustibles fósiles y fomentar los métodos de transporte alternativos como los coches eléctricos, caminar y andar en bicicleta, los investigadores piensan que no sólo se puede ayudar al medio ambiente, sino ayudar a mejorar la salud de las personas en todo el mundo.

Reducir la quema de combustibles fósiles podría llevar a un aire más limpio, que puede reducir el riesgo de enfermedades respiratorias. Mientras tanto, si más de nosotros elegimos a veces la bicicleta como medio de transporte, podremos reducir la obesidad. Relacionar al cambio climático con la salud pública en vez de con el medio ambiente, pudiera hacer que las personas se relacionen más con el problema.

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Fuentes: The New York TimesThe Express TribuneThe Baltimore Sun

 

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