Este mapa muestra la temperatura global promedio de la Tierra de 2013 a 2017, en comparación con un promedio de referencia de 1951 a 1980. Los amarillos, naranjas y rojos muestran regiones más cálidas que la línea de base. Créditos: Estudio de Visualización Científica de la NASA

2017 fue el segundo año más caluroso desde 1880

20-01-2018

2017, 2016 y 2015, los años con el registro de temperaturas más altas.

Por: Luis Moctezuma

Los últimos 3 años han tenido las temperaturas más altas desde que se tiene registro. En 1880 comenzó a registrarse la temperatura a nivel mundial. Desde entonces hasta el año pasado la temperatura creció en promedio 1.2 grados centígrados. Hasta ahora el año más caluroso ha sido 2016.

El segundo lugar no es tan claro, hay una diferencia mínima entre 2015 y 2017. Las mediciones de la National Aeronautics and Space Administration (NASA) indican que 2017 fue el segundo año año con la temperatura más alta. Por su parte, la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) coloca a 2015 como el segundo lugar. Las diferencias surgen por las metodologías que cada uno usó para sus cálculos; sin embargo, ambos están de acuerdo en que la tendencia en los últimos años ha sido un incremento en la temperatura.

Los años más cálidos

Podría pensarse que hay años cálidos y otros fríos. Para quienes dudan de la existencia del calentamiento global esto siempre ha pasado pero no se trata de un dato aislado. Si tuvieramos un par de años cálidos y después algunos fríos no habría de qué preocuparse, pero no es así. Para Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la tendencia es mucho más importante que el registro individual y desde diciembre del año pasado informó en un comunicado que “17 de los 18 años más cálidos han sido registrados durante este siglo”.

            La medición de la temperatura global tiene poco más de un siglo; sin embargo, los resultados que muestra no son alentadores. Si se continúa con esta tendencia de aumento en la temperatura para el año 2100 el planeta podría ser hasta 2 grados centígrados más caliente que al terminar el siglo XIX. Esta variación podría parecer pequeña pero altera las condiciones de vida de todos los organismos vivientes.

El papel de los fenómenos naturales

Durante 2015 y 2016 estuvo presente el fenómeno del niño. Este se presenta de forma cíclica y no hay un cálculo exacto de cuándo será la próxima vez que aparezca. El niño consiste en una elevación de la temperatura en las aguas del Océano Pacífico central y oriental. Cuando se manifiesta la temperatura general de la tierra se eleva. Podría considerarse que su presencia influyó en los resultados al medir la temperatura de los últimos años; sin embargo, 2017 careció de este fenómeno.

            Sin la presencia de fenómenos naturales que incrementen la temperatura, el pasado fue un año con temperaturas muy altas. Incluso se presentó el fenómeno opuesto, conocido como la niña, en que las temperaturas bajan. De esta forma, 2017 fue el año más caluroso sin presencia del niño. Aún cuando los ciclos naturales obligarían a un descenso en las temperaturas estas sigue incrementándose. 

Consecuencias del alza en las temperaturas

Los resultados de la elevación en las temperaturas ya son notorios. En el Ártico, al norte del planeta, las temperaturas se han elevado al doble del ritmo que en el resto del planeta, lo que pone en peligro los cuerpos de hielo en la región polar. En las gráficas que presenta la OMM es notable que la región del planeta donde más ha incrementado la temperatura es hacia el polo norte. La mayor parte del globo terráqueo ha incrementado su temperatura respecto a 1880, con algunas pequeñas excepciones y esto trae consigo cambios considerables en nuestro entorno. Es importante adaptarnos, pero lo es todavía más detener en lo posible el avance de este proceso.

 

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