La tormenta de nieve "Juno" desciende sobre Nueva York. Ene 26, 2015. Fuente: Reuters/ Carlo Allegri
Crédito: NOAA Goes Project

La tormenta extrema que no lo fue: reflexiones sobre los fenómenos extremos en la costa este de Estados Unidos

27-01-2015

Llamada por muchos Juno la tormenta invernal extrema, es un fenómeno natural considerado por los cientificos un claro ejemplo del cambio climático. Por su parte, el NWS ha confirmado que la tormenta en realidad no es tan extrema como se había pronosticado.

Don Wuebbles, climatólogo de la Universidad de Illinois, asegura que la actual tormenta que golpea el noreste de Estados Unidos es uno más de los grandes eventos que se pueden esperar debido al cambio climático, “grandes nevadas, grandes tormentas, es lo que hemos estado diciendo durante años” 
 
A su vez, el Servicio Metorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), ha confirmado que la tempestad que pronosticaban en realidad no es tan extrema. Sin embargo Louis Uccellini, director del NWS, dijo que por precaución fue mejor errar y exagerar las predicciones debido a las medidas preventivas que tomaron Nueva York y Filadelfia. También asegura que el Servicio Meteorológico Nacional tiene que poner más atención en sus predicciones ya que estos eventos están siendo cada vez más comunes.   
 

La acumulación de nieve que se preveía para ciertas ciudades de la costa noreste, como Boston, cubría un rango de entre 35 y 91 centímetros y vientos de hasta 121 km por hora. Esto superaba la gran tormenta que invadió Nueva York en 1888. No obstante estas predicciones fueron demasiado altas y el NWS reconoció su falla.

De acuerdo al comunicado de prensa, lanzado el día de hoy, este tipo de tormentas son particularmente difíciles de predecir, y muchos de los meteorólogos no lograron comunicar el pronóstico con exactitud, provocando que en vez de que el pronóstico se presentara como un abanico de posibilidades se presentó el peor de los escenarios.

Aún con esto, Boston registró preliminarmente una acumulación de nieve récord para el mes de enero.

Precipitaciones extremas

La costa este de Estados Unidos parece ser el lugar indicado donde el cambio climático ha decidido manifestarse. Esta zona ha sido testigo de las tempestades o tormentas más severas que han azotado a este país.

Según el informe de 2014 de la Evaluación Nacional del Clima, las grandes tormentas en el noreste de Estados Unidos han aumentado en más de 70% en las últimas seis décadas. Estos fenómenos son llamados precipitaciones extremas y alcanzan el uno por ciento de las tormentas o ventiscas que amenazan con inundaciones o climas paralizantes, que por lo mismo representan un golpe económico para el país. Esta tendencia ha tenido un menor impacto en las regiones con un clima más seco, como en las zonas del suroeste que han tenido un aumento únicamente del 5%.

El siguiente mapa muestra los cambios observados en las precipitaciones entre los años de 1901-2012.  Podemos observar cómo en la costa noreste existe un fuerte aumento en las precipitaciones. 
 
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“No podemos hacer mucho escándalo por cada tormenta y decir que es causada por el cambio climático” dice Wuebbles “Sin embargo, lo que estamos viendo hoy es completamente típico de lo que se esperaría ver en un clima más cálido”

En resumen, las tormentas extremas que han sufrido los estados de la costa noreste de Estados Unidos, es el resultado de cálidas y húmedas nubes encontradas con vientos fríos canadienses. 
 
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¿Pero a qué otras precipitaciones extremas nos estamos refiriendo? Aquí otros ejemplos de estos intensos climas que han afectado a Estados Unidos y sobre todo a la costa noreste.

En 1888 Estados Unidos vivió la tormenta de nieve y viento que más ha causado daños (posiblemente por la poca experiencia y escasa tecnología de ese tiempo). La tormenta azotó la bahía de Chesapeake, Maine y dejo 127 cm de nieve en Connecticut y Massachusetts y 102cm en Nueva York y Nueva Jersey, según El Servicio Meteorológico Nacional. Más de 400 personas murieron en el desastre, la nieve enterró casas y trenes y debido a los fuertes vientos, 200 barcos se hundieron. 

La súper tormenta de 1993, también llamada la “tormenta del siglo”, afectó a la mitad del continente. Desde Cuba hasta Canadá, esta tormenta causó 310 muertes y daños por 6.6 millones de dólares. Varias regiones del sur de Estados Unidos fueron cerradas por las severas condiciones, mientras que otras declararon estado de emergencia antes de comenzar siquiera a caer nieve. A pesar de la brutalidad del evento, el Servicio Meteorológico Nacional obtuvo su primer éxito al pronosticar para 5 días la severidad de la tormenta.

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El 11 de febrero del 2006, Nueva York vio caer la mayor cantidad de nieve que se había registrado en su historia; la ciudad fue enterrada por unos 68.3 cm de nieve. Dos días después, una tormenta azotó toda la costa, desde Virginia hasta Maine y alcanzó a llegar al Atlántico canadiense. Algunas ciudades aledañas recibieron por lo menos 30 cm de nieve.  

Los tres últimos años han sido vulnerables para la costa noreste de Estados Unidos. El año pasado, la ciudad de Buffalo, gracias al efecto lago, tuvo durante varios días niveles de nieve que llegaron a  los1.8 metros. Un año antes, en el 2013, 64 centímetros de nieve invadieron a Boston. En el 2012, una tormenta de nieve dejó sin electricidad a miles de personas en el noreste por 10 días antes de Halloween.

National Geographic, livescience, The Washington Post

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