Decenas de ballenas varadas en la bahía de Hamelin. Imagen facilitada por el Departamento de Conservación de la Biodiversidad de Australia Occidental

6 ballenas piloto fueron rescatadas en Australia, casi 140 murieron

23-03-2018

Lamentable escenario

Por: Luis Moctezuma

La mañana del viernes 23 de marzo se encontró a un grupo de aproximadamente 150 ballenas piloto de aleta corta que encallaron en la playa de Hamelin Bay, al sur de la ciudad de Perth. El anuncio fue a las 7 de la mañana y se cree que las ballenas pasaron ahí la noche. El primero en notarlas fue un pescador. La mayoría ya estaban muertas en ese momento.

Un grupo de rescatistas, entre voluntarios y expertos, se dieron a la tarea de rescatar a las que se mantenían con vida. Por la tarde el número de sobrevivientes que lograron regresar al mar fueron 6. Todavía se teme que regresen por lo que las autoridades australianas las mantienen vigiladas.

Ballenas piloto, una especie amenazada

Esta especie, visualmente parecida a los delfines, vive en aguas profundas, por lo que tienen poco contacto con los seres humanos. En algunos países como Japón se acostumbra comer su carne aunque se encuentran bajo protección internacional.

Existen dos variaciones de esta especie: con aleta corta y larga. Se estima que existen más de un millón de ballenas piloto de aleta larga y al menos 200 mil con aleta corta. Habitualmente viven en grupos grandes, de más de 100 individuos. Esta es una de las razones por las que los eventos trágicos como el de Hamelin Bay son comunes.

La historia de las muertes masivas de estos cetáceos es larga. En 1996, 320 ballenas piloto de aleta larga encallaron en Dunsborough, 40 millas al norte de Hamelin Bay. Es uno de los eventos más recordados en ese país; sin embargo, no es el único. Las costas del pacífico sur están llenas de historias de este tipo. El año pasado 600 ballenas de esta especie llegaron a las costas de Nueva Zelanda.

Al llegar a la playa las ballenas prácticamente están condenadas a muerte. Fuera del agua su estructura ósea no es capaz de soportar su peso, de hasta 3 toneladas en los machos y aproximadamente la mitad en las hembras. Debido a esto, los órganos internos comienzan a aplastarse mientras el cuerpo se rinde ante el peso.

¿Cómo llegaron ahí?

El análisis de los cadáveres ayudará a comprender mejor el motivo por el que las ballenas piloto llegaron a Hamelin Bay. Por ahora se mantiene algunas hipótesis basadas en el comportamiento de estas ballenas. Tanto su forma de relacionarse, como agentes externos son las posibles causas.

  1. Solidaridad. Las ballenas piloto son altamente sociables. Además de formar grupos muy grandes mantienen vínculos estrechos. Si una se enferma las otras buscarán la forma de protegerla. De esta forma, si una de ellas se sintió débil y se dejó arrastrar a la playa, las otras la habrían seguido para cuidarla. Una vez en la playa, el regreso por cuenta propia será imposible. Esta es una de las razones por las que con frecuencia se encuentran grupos grandes de ellas en la playa.

  2. Pérdida de la orientación. Los ruidos bajo el mar vuelven vulnerables a estos animales. La actividad sísmica derivada de actividades petroleras o los sonares de uso militar las alteran fácilmente. Ya que el sonido es importante para su comunicación, es comprensible que pierdan el control, se fatiguen y acaben en la playa.

  3. Otras causas naturales. Eventos poco comunes como tsunamis o la presencia de algas tóxicas también son capaces de alterar la orientación de las ballenas.


Tiburones a la vista

Aún no se sabe qué llevó a las ballenas piloto de aleta corta a Hamelin Bay pero aún queda esperar un final aterrador. Con la presencia de casi 150 ballenas de entre 1.5 y 3 toneladas muertas en la playa los depredadores querrán acercarse. Las autoridades prevén la presencia de tiburones. Ahora los pobladores de esta playa australiana tienen dos tareas importantes: cuidar a las ballenas sobrevivientes y prepararse para la llegada de los escualos.

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