National Geographic

El deshielo del Ártico amenaza a los osos polares

21-07-2015

En el verano, cuando las oportunidades de alimentación son limitadas a causa del deshielo, los osos polares son animales que pueden reducir su gasto de energía un poco, pero no lo suficiente como para compensar la escasez de alimentos, por lo que la pérdida de hielo representa una importante amenaza para estos carnívoros, según un estudio que publico la revista «Science» el pasado jueves 16 de julio.

Los osos polares se valen del hielo marino para cazar. En verano, cuando el hielo marino se derrite, sus territorios de caza disminuyen y tienen que buscar su alimento en tierra, donde la comida es escasa. Los osos polares no se están adaptando a la pérdida de hielo. Con el calentamiento del Ártico más rápido que el promedio mundial, el hallazgo no es un buen augurio para esta especie.

Estudios anteriores habían sugerido que los osos forzados a estar en tierra durante el verano entraban en un periodo de poco gasto energético, una especie de «hibernación andante o de movimiento», y que esta estrategia podía ayudarles a compensar la pérdida de alimentos. Sin embargo, este estudio reveló que los osos polares, en realidad, gastan una cantidad importante de energía, típica de un metabolismo regular, durante los meses de calor.

El investigador Ben-David, un ecologista de la vida silvestre de la Universidad de Wyoming, en Laramie, realizo con sus colegas un estudio mediante el cual colocaron collares de rastreo y monitores de actividad a más de dos docenas de osos polares de una población en el Mar de Beaufort, al norte de Alaska. También implantaron sondas en 17 individuos para medir la temperatura de su cuerpo ya que esta se encuentra vinculada a la tasa metabólica de los animales.

Llegaron a la conclusión de que los osos reducían su temperatura corporal aproximadamente 0.7°C y sus niveles de actividad en comparación con los animales que cazaban y se alimentaban de forma activa, pero no a niveles tan bajos como los observados durante la hibernación para ahorrar energía. Al contrario, los descensos observados solo se asemejan a los de un mamífero con una dieta restringida, cuya respuesta no supone un ahorro de energía significativo. Por lo tanto, dicen los investigadores, los animales no pueden usar la reducción de sus niveles metabólicos para tirar de las reservas de grasa cuando el alimento escasea. 

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El hielo del Ártico en aguas de plataforma continental, se está derritiendo antes de que inicie el verano y comienza a congelarse a mediados de invierno, lo que limita las posibilidades de los animales para atrapar focas. Sin manera de que los osos polares  ahorren energía, es probable que no sobrevivan a la perdida continua del hielo marino, causado por el aumento de las temperaturas, dice Merav Ben-David.

Esto es de gran preocupación pues los osos polares están en la lista mundial de especies amenazadas. Si este hielo desaparece, sus oportunidades de caza se reducen y los animales tienen que nadar mayores distancias para encontrar hielo.

En este sentido, los científicos descubrieron que los osos polares utilizan una respuesta fisiológica inusual para evitar la pérdida de calor al nadar en las frías aguas del Ártico. Para mantener una temperatura corporal que les permita sobrevivir más tiempo en el agua, los osos enfrían temporalmente sus tejidos exteriores creando una cápsula de aislamiento, un fenómeno llamado heterotermia regional.

Esta heterotermia regional puede representar una adaptación a nadar largas distancias, aunque se desconocen sus límites, dicen los investigadores, que explican que uno de los osos del estudio sobrevivió tras una travesía a nado de nueve días y más de 600 kilómetros desde la costa hasta el hielo. Cuando le recapturaron siete semanas después, el oso había perdido el 22 % de su masa corporal, y también a su cachorro.

“Es todo un reto conseguir este tipo de mediciones fisiológicas de grandes carnívoros salvajes”, dice Terrie Williams, un biólogo de la Universidad de California, Santa Cruz " y muy notable."

Los osos polares se designaron una especie amenazada en 2008, pero Ben-David dice que el movimiento era sobre todo simbólico. "En realidad, no podemos hacer mucho bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción para salvar a los osos polares", dice. "Lo que necesitamos para salvar a los osos polares es una acción mundial para reducir el cambio climático."

El 6 de julio de este año, la organización norteamericana Fish & Wildlife Service (FWS) publicó un borrador de un plan para aumentar la población de oso polar, que estimaciones sitúan entre 20,000 y 25,000 en 2008. Los puntos del plan para  la reducción de los gases atmosféricos de efecto invernadero son el paso más importante a tomar para la conservación de especies.

 

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