Muere Sudán, el último rinoceronte blanco macho del norte

20-03-2018

Pero no necesariamente es el final de esta saga...

Por: Luis Moctezuma

Cuando Sudán nació, en 1973, había aproximadamente 700 individuos de su subespecie. Hoy quedan únicamente dos hembras y aún existe un plan para preservar la especie. A sus 45 años, Sudán tenía el equivalente humano a 90 años, los padecimientos derivados de su edad y el sufrimiento que soportaba hizo a sus cuidadores tomar la decisión de recurrir a la eutanasia. 

La vida de Sudán

En la década de los 70 los rinocerontes blancos del norte ya se veían como una especie amenazada. Existen dos subespecies: los rinocerontes blancos del norte y los del sur; de la suespecie sureña quedan aún 20 mil ejemplares. Sudán debe su nombre al país en que nació, aunque permaneció poco tiempo ahí. Su vida transcurrió lejos de su territorio natal.

Entre las décadas de los 70 y 80 la caza furtiva redujo considerablemente la población de rinocerontes blancos del norte. Sudán fue llevado al zoológico Dvůr Králové en República checa en 1975 y gracias a esto logró sobrevivir. Junto con él viajaron otros cinco rinocerontes blancos del norte. Hasta sus últimos días este zoológico estuvo al tanto de su estado de salud.

Regresó a su continente natal en 2009, aunque no fue a su país de origen sino a la reserva OI Pejeta Conservancy, en Kenia. Junto con él viajaron Najin, su hija, Fatu, hija de Najin y Suni, otro macho. La intención era que se aparearan en su hábitat natural. Suni murió en 2014 y en sus últimos años Sudán fue incapaz de reproducirse con las dos hembras.

Tinder, la última esperanza de un macho cansado

En 2017 se lanzó una campaña para recaudar fondos que ayudaran a la reproducción de los rinocerontes blancos del norte. Se creó un perfil en Tinder que describía a Sudán de la siguiente forma: “No quiero ser muy directo, pero el destino de mi especie literalmente depende de mí. Me desempeño bien bajo presión. Me gusta comer pasto y tirarme en el lodo. Sin problemas. 1,80 de alto y 2.200 kilos si eso importa”. 

Al elegir el perfil de Sudán se dirigía a los usuarios a un sitio donde podían donar para preservar a su especie. El objetivo era conseguir 9 millones de dólares. Ya que la reproducción natural no fue posible ahora se considera la posibilidad de una fecundación de óvulos in vitro. Para esto se planea usar el semen que se conserva de sudán y los óvulos de las dos hembras sobrevivientes: Najin, que ahora tiene 28 años y Fatu de 18.

Mantener viva la especie, aunque ya no queden machos

Ante la noticia de la muerte de Sudán la única posibilidad para la supervivencia de los rinocerontes blancos del norte es la reproducción de laboratorio. Afortunadamente se conserva semen que será usado para los intentos de laboratorio. Por ahora el plan es fertilizar un óvulo de hembra de Najin o Fatu e implantarlo en una rinoceronte blanca del sur.

Otra posibilidad que se baraja es experimentar con células madre. Esta es una propuesta que ha empezado a considerarse desde el zoológico de San Diego. Para esto se recurriría a las células que se conservan congeladas de Sudán. A partir de ellas se buscaría crear células madre y con ellas aumentar la probabilidad de conservar la especie.

El precio de un cuerno de rinoceronte es de 50 mil dólares por kilogramo. Se usan en la medicina tradicional china y para fabricar empuñaduras de daga en Yemen. Esta fue una de las razones para que la cacería furtiva los minimizara tan rápidamente.  No hay un futuro claro para los rinocerontes blancos del norte y con dos hembras vivas la esperanza de conservar la subespecie se mantiene. Aún si se logra críar nuevos rinocerontes blancos del norte estos correrán riesgo y la única solución posible será detener el ataque humano contra esta y otras especies.

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