Crédito: Agencia EFE

Políticas protectoras amenazan al anfibio más grande del mundo

23-05-2018

La salamandra gigante: un fósil viviente

Por: Luis Moctezuma

Cuando una especie se cataloga como en peligro de extinción suelen tomarse medidas para su protección. Sin embargo, en el caso de la salamandra gigante china este factor no ha influido de la forma que se esperaba, pues parece poner en peligro la supervivencia genética de este animal. La investigación publicada en Current Biology el 21 de mayo expone la situación de estos anfibios.

¿Qué puso a las salamandras en peligro?

Las salamandras gigantes son una especie muy antigua. Su presencia en la Tierra se remonta a la época de los dinosaurios según Fang Yan, quien participó en esta investigación. Se estima que existen desde hace 350 millones de años. Durante mucho tiempo fueron reconocidas como un alimento tabú en China, su carne era valorada aunque no era común ingerirla. Ahora la realidad es distinta.

            Estos animales que habitan los ríos de china, como el Yangtze o el Zhujiang, se han vuelto populares en restaurantes. El precio de una salamandra gigante llega hasta los 1,500 dólares, según su tamaño. Un espécimen grande alcanza los 1.8 metros de largo.

            Aunque su promedio de vida es de 200 años es difícil encontrar salamandras gigantes silvestres. Debido a su alta demanda existen granjas especiales que las crían para su venta. A partir de este medio de crianza se creó una política pública para aumentar la cantidad de estos anfibios en ríos. Aunque es cada vez más común encontrar salamandras gigantes en los ríos chinos, estas no son exactamente la especie que habitaba originalmente.

Variantes genéticas y reinserción errática

Algo que no se consideró al proponer la reinserción de salamandras gigantes a los ríos fue que pertenecieran a ellos. Se tomó esta medida asumiendo que todas pertenecen a la misma especie y lo que muestra el estudio publicado por Current Biology es que en realidad hay varias especies. Esto complica la labor de regresarlos a su lugar de origen porque en realidad no se sabe cuál es con claridad.

            Después de 10 años de análisis de especímenes se encontraron diferencias genéticas. Se tomó una muestra de 70 especímenes silvestres y 1,034 criados en granjas. Se encontraron al menos 5 especies diferentes. Estas se separaron en algún momento entre 4.71 y 10.25 millones de años atrás. En ese periodo aparecieron diferencias entre cada una y se adaptaron al lugar en que vivían. Sin un registro claro de a donde pertenece cada una la reinserción se complica.

            La clave del estudio fue el análisis de ADN mitocondrial. Según muestran los resultados de investigación ya hay una especie que empieza a predominar. La especie originaria del norte de China es la más común en las granjas. Con el proceso de reintegración al ecosistema actual no se está llevando a las salamandras gigantes al lugar del que son originarias, sino que se está propagando una especie en distintos hábitats que no son aquel para el que evolucionaron.

Una nueva forma de regresar especies a su hábitat

Como parte de sus conclusiones, el equipo de investigación sugiere actualizar los programas de conservación ambiental. Antes de tomar una acción como llevar salamandras gigantes a los ríos de China habría que hacer una clasificación morfológica más clara que permita reconocer a donde pertenece una especie. Es cierto que las salamandras están llegando a los ríos nuevamente, no obstante muchas de ellas no llegan a los que pertenecen y otras corren el riesgo de desaparecer.

 

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