¿Por qué las ballenas crecieron tanto?

05-04-2018

Más que una consecuencia de la libertad acuática, el gran tamaño fue una obligación.

Por: Luis Moctezuma

A diferencia de los mamíferos terrestres, los acuáticos tienden a ser enormes. Esta fue la pregunta que guió una investigación publicada por la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences. Las respuestas anteriores a esta pregunta se centraban en la libertad para crecer con mayor libertad que en tierra.

            Para los investigadores que realizaron este trabajo, ambos con antecedentes en la Paleobiología, debía haber otra razón. El mar ofrece un espacio mucho mayor que la tierra y mucho alimento, pero consideraron otros factores que debieron influir en el gran tamaño de los mamíferos acuáticos, no sólo las ballenas.

Los mamíferos acuáticos

Existen 4 grandes familias de mamíferos acuáticos: sirenios, pinnípedos, cetáceos y nutrias. Tres de ellas se forman de individuos de gran tamaño. Aún las nutrias, que son las más pequeñas de los mamíferos acuáticos son más grandes que los terrestres de menor tamaño como las musarañas o los murciélagos abejorro. ¿Por qué estos tamaños?

            Además de la libertad que da el agua para expandirse, hay otro factor que resultó importante para esta investigación: el consumo energético. Los mamíferos dependemos fuertemente de nuestra temperatura. Sin calor nuestra vida sería imposible y para los que viven en el mar no es diferente. Ese fue el camino por el que dirigieron su investigación el aspirante a Doctor William Gearty y el Doctor Chris Venditti.

La energía para vivir bajo el agua

Proponer una idea nueva no es fácil. El costo energético de una vida submarina no es una idea popular. Para fundamentarla los investigadores analizaron información de investigaciones previas. Se retomaron datos sobre la masa de 3,859 especies de mamíferos vivos y 2, 999 fósiles. A partir de esto se logró crear un modelo energético.

            La energía para vivir en el agua o en la tierra tiene proporciones distintas. Un tamaño pequeño facilita un costo termoregulatorio menor, eso es algo que podemos ver en muchos mamíferos terrestres pequeños. El alimento que requiere un roedor pequeño como una rata es mínimo comparado con mamíferos más grandes como los humanos o los osos. Por otra parte, la eficiencia de aprovechamiento alimentaria también es importante. El tamaño ideal para un mamífero es aquel que le de la temperatura que necesita y aproveche mejor los alimentos que consume.

            Para los mamíferos marinos un gran tamaño es una necesidad. La vida marina se da en condiciones distintas a las que tenemos sobre la tierra. Tanto la presión submarina como la temperatura obligan a los mamíferos acuáticos a gastar más energía para regular sus funciones vitales. Con un tamaño pequeño necesitarían menos comida pero no lograrían cubrir el gasto energético que exige su entorno.

            Al parecer, más que una consecuencia de la libertad marina, el gran tamaño es una obligación. Quizá el océano fue un medio que ofreció un enorme espacio a las ballenas y los otros mamíferos marinos, para crecer libremente. Pero, al menos para este par de investigadores, se trató más de una obligación. Para sobrevivir en esas condiciones el gran tamaño fue la mejor opción, ya que permite guardar grandes cantidades de energía que se convertirá en calor para mantenerse vivas en el fondo marino.

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