El asteroide 2024 YR4 difícilmente chocará con la Tierra, pero ¿qué hay de la Luna? Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
12 febrero, 2026
Hace unos meses se reconocía al asteroide 2024 YR4 como la mayor amenaza conocida para nuestro planeta. Poco después se descartó la posibilidad de colisión con nuestro planeta.
El asteroide fue observado por primera vez el 27 de diciembre de 2024 desde el telescopio Último Sistema de Alerta de impacto Asteroide Terrestre (ATLAS, por sus siglas en inglés). En un inicio las proyecciones a futuro se enfocaron en el posible choque con la Tierra pero un objeto más pequeño que sigue a nuestro planeta sigue con una posibilidad razonable de colisión: la Luna.
Un evento astronómico único entre las posibilidades
Para inicios de abril de 2025 la Tierra había sido descartada como objetivo de colisión para 2024 YR4. La probabilidad pasó de 3.1% a casi cero: 0.001%. Entonces comenzó a considerarse otra posibilidad razonable. El asteroide también podría acercarse a la Luna.
Una vez descartado el riesgo planetario se hicieron los cálculos sobre una posible colisión con nuestro satélite natural. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA) estimó una probabilidad de 4.3%.
En abril de 2025 el Doctor Andrew Rivkin de la Universidad Johns Hopkins señalaba al medio digital IFLScience que al principio se había dejado de lado a la Luna. “Las probabilidades de un impacto en la Luna siempre han estado ahí. Fueron más bajas en ese momento porque la Tierra [era] un objetivo mayor”, mencionó el especialista.
Aunque la probabilidad de que el asteroide alcance a la Luna es pequeña, en caso de ocurrir provocaría un evento inédito. Sería el impacto sobre la Luna más energético que se ha visto en la historia de la humanidad.
La energía cinética que sería capaz de provocar el impacto de 2024 YR4 equivale aproximadamente a 6.5 megatones de dinamita. Sería capaz de abrir un cráter de aproximadamente 1 kilómetro. Así lo señala un artículo que se encuentra actualmente en el repositorio en línea arXive.org.
De acuerdo con los datos recopilados por los sismómetros del programa Apolo, un impacto de alrededor de 1 kilotón de dinamita tienen influencia global en la Luna. Esta magnitud es equivalente al impacto del Apolo 13 S-IVB, la tercera etapa del cohete Saturn V que se estrelló intencionalmente con la Luna el 14 de abril de 1970.
Eso significa que en caso de una colisión del asteroide 2024 YR4, las señales sísmicas serían detectables inmediatamente a través de la Luna. Una situación como esta no estaría exenta de riesgos para la Tierra.
El año 2032 es una de las fechas indicadas para un nuevo acercamiento del asteroide. De ocurrir una colisión, sería la mayor que ha tenido nuestro satélite en casi 5 milenios. Este evento podría liberar 108 kilogramos (una cifra de 9 dígitos) de material lunar que superaría la velocidad de escape de nuestro satélite.
Uno de los efectos inmediatos serían lluvias de meteoros en la Tierra. Esto no representa un riesgo para la superficie de nuestro planeta ni quienes la habitamos. Sin embargo, podría causar daños en los satélites que se encuentran alrededor.
El estudio citado presenta algunas predicciones relevantes sobre el posible impacto. El brillo del evento sería de una magnitud entre -2.5 y -3. Como referencia, la Luna llena alcanza una magnitud alrededor de -12.5, durante los cuartos creciente y menguante pasa a -10, mientras menor es la cifra, más intensa es su iluminación.
La luminosidad del impacto permanecería por varios minutos después del choque. Posteriormente habría un resplandor infrarrojo por varias horas, comenzaría aproximadamente a 2 mil grados Kelvin hasta bajar a unos pocos cientos de grados en la misma escala.
Por su parte, los movimientos sísmicos a causa del impacto serían detectados por cualquier sismómetro moderno. Alcanzaría una magnitud aproximada de 5.
Mientras tanto, muchos de los restos arrojados por el impacto quedaría alrededor de la Tierra viajando a velocidad baja. Irían de decenas a cientos de fragmentos observables de algunos metros e incluso menores a un metro. Este material podría utilizarse en prácticas de defensa planetaria para reacomodar sus órbitas y estudiar sus efectos.
La fecha estimada para este impacto hipotético es el 22 de diciembre de 2032. La parte de nuestro planeta que sería capaz de verlo es la región del Océano Pacífico. Los observatorios profesionales indicados para apreciar el evento son los ubicados en el volcán Mauna Kea, en Hawái. Además, sería visible para observadores no profesionales.
Además, una parte razonable de los meteoritos caerían en la Antártida. Este es un espacio donde históricamente se han recuperado meteoritos. El material expulsado por la Luna sería de entre 107 y 108 kilogramos.
En caso de ocurrir, esta colisión ofrecería una oportunidad única. En tiempo real sería visible la interacción entre la dinámica del impacto, la geología lunar y el entorno espacial cercano a la Tierra, de acuerdo con el documento.
