Islandia fue el laboratorio para entender cómo los microbios colonizan un nuevo hábitat Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
5 marzo, 2026
A principios de marzo de 2021 Islandia comenzó un proceso geológico que ha dado algunas oportunidades históricas para estudiar la geología. Además, un estudio publicado a finales de 2025 en la revista Nature Communications Biology se enfocó en una comunidad que en el momento pasó desapercibida.
El magma expulsado por el volcán crea un nuevo entorno estéril. Ahí, un grupo internacional de investigadores exploró el rápido proceso de colonización de microbios en este nuevo entorno.
Cómo poblar un espacio sin vida
Entre 2021 y 2023 el volcán Fagradalsfjall vivió una serie de erupciones. Esta montaña se ubica en el extremo sur de Islandia. Ahí se realizó el estudio que tiene a Nathan Hadland del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona como primer firmante.
Durante tres años, el grupo de investigadores siguió el proceso de colonización microbial en la lava que recién llegaba a la superficie. Cada dos semanas se recolectaron muestras de lugares fijos a partir de 2021. Esto dio como resultado un conjunto de datos único sobre la sucesión temporal primaria.
Posteriormente hubo erupciones en 2022 y 2023, lo que permitió continuar el estudio sobre capas nuevas. Incluso algunas de ellas cubrían los espacios que se habían estudiado anteriormente.
“La lava que sale del suelo está a más de 2,000 grados Fahrenheit [1,093.3 grados Celsius], así que obviamente es completamente estéril”, señala en un comunicado de la Universidad de Arizona Hadland, quien es estudiante postdoctoral.
Las muestras que se usaron para el estudio provienen de distintas fuentes. Estas incluyen lava solidificada (incluso unas horas antes de su recolección), agua de lluvia y aerosoles que flotaban en el aire. Para comprender mejor el contexto, también se tomaron muestras del suelo y rocas de áreas cercanas a los depósitos de lava.
Se extrajo ADN de las muestras. Se identificaron los organismos presentes en los flujos de lava a partir de técnicas estadísticas y de máquinas de aprendizaje sofisticadas. También se analizó la composición de los microhábitats y el lugar donde se originaron.
Hadland explica que a pesar de la cantidad considerable de lluvia que cae sobre el territorio islandes, las rocas de los depósitos de lava son pobres en nutrientes orgánicos. Así que cualquier organismo que intente crecer ahí cuenta con pocos recursos.
La Doctora Solange Duhamel es profesora en el Departamento de Biología Celular y Molecular del Colegio de Ciencia y participó en el estudio. Ella menciona que estos flujos de lava están entre los ambientes con menos biomasa del planeta.
“Son comparables con la Antártida o el desierto de Atacama en Chile, lo cual no es tan sorprendente si se considera que comienzan como una página en blanco. Pero nuestras muestras revelaron que los organismos unicelulares los están colonizando bastante rápido”, declara Duhamel.
Los investigadores notaron que durante el primer año después de la erupción la biodiversidad aumentó en el nuevo hábitat. Sin embargo, con la llegada del invierno esta misma se hundió.
La explicación de Hadland es que los cambios estacionales seleccionaron un subconjunto de organismos capaces de sobrevivir. Posteriormente, se encontró menos rotación entre la biodiversidad, simultáneamente se estabilizó.
En un inicio aparecieron los microbios más resistentes ante un entorno escaso en nutrientes. Posteriormente, los cambios estacionales y las lluvias lograron estabilizar la comunidad microbiana. Además, comenzó a extenderse hacia las áreas adyacentes.
La presencia de agua fresca jugó un papel importante en la formación de la comunidad microbiana, de acuerdo con los investigadores. Hadland explica que los primeros colonizadores provenían del suelo y los aerosoles; sin embargo, después del invierno se reconocieron más microbios provenientes del agua.
En estudios previos se había observado la colonización en una sucesión ecológica secundaria. Esto significa que un hábitat había sido perturbado y se recuperaba. Se enfocaban en la macroecología como plantas y animales.
Sin embargo, este es el primer estudio sobre una sucesión primaria de microbios. En este caso no existía un entorno previo y el hábitat se formó desde cero.
Entre las ventajas que tuvieron los investigadores está que recolectaron muestras en cuanto la lava se enfrió. Además, tuvieron erupciones consecutivas por tres años. Eso permitió obtener datos de alta resolución.
¿Cómo se forma una comunidad biológica? Las erupciones del volcán Fagradalsfjall obsequiaron una pista. Lo aprendido en él permite vislumbrar lo que podría hacerse en otros entornos estériles como Marte, de acuerdo con la Doctora Duhamel.
