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ESA

Descubren que la atmósfera de la Tierra se extiende más allá de la Luna

13-05-2019

¿Dónde comienza el espacio exterior?

Esto depende realmente de quién responda la pregunta.

 

Por: Antonio Medina

La Federación Aeronáutica Internacional define el espacio como la extensión del universo que va más allá de la línea de Kármán, la cual se extiende a 100 km sobre el nivel del mar. Esta línea imaginaria fue denotada por Theodore von Kármán, al darse cuenta de que la atmósfera no termina de manera abrupta, sino que se va desvaneciendo.

A los 100 km, la densidad de la atmósfera se vuelve tan baja que la velocidad necesaria para que una aeronave consiga la sustentación aerodinámica es equiparable a la velocidad orbital para esa misma altura, por lo cual una aeronave comercial no podría sostener un vuelo a esta altura y solo las naves especializadas podrían conseguirlo.

La NASA, por su parte, asegura que el espacio empieza a los 80 kilómetros, la distancia en la que los astronautas empiezan a experimentar la ingravidez y a pesar de que la medida oficial es la establecida por la Federación Aeronáutica Internacional, la Agencia Espacial Estadounidense considera como astronauta a cualquier persona que haya logrado volar o superar esta altura.

Pero un nuevo estudio ha puesto todas estas definiciones en duda y es que el análisis de los resultados obtenidos en la década de los 90 por el instrumento de medición SWAN (Solar Wind Anisotropy) o anistropía del viento solar, la cual viaja a bordo de la sonda espacial SOHO de la NASA, ha revelado que la exosfera, la última capa de nuestra atmósfera, se extiende mucho más allá de lo que imaginábamos.

Vayamos por partes. ¿Qué es la atmósfera? Sería fácil responder de primera intención que es la burbuja de gases que protege a la Tierra del inclemente clima espacial y sobretodo de las radiaciones solares. Pero la atmósfera no es algo tan simple como una burbuja y como la mayoría de las cosas complejas, está formada por capas.

Pensemos en ella como una cebolla y sus capas:

La capa más pegada al núcleo o en el caso de la atmósfera, más pegada a la superficie terrestre, es la troposfera. Aquí es donde se contiene todo el clima que podemos percibir, viento, lluvia, nieve, etc. Tiene alrededor de 17 kilómetros de espesor, siendo la capa más delgada de la atmósfera.

Después viene la estratosfera, que se extiende hasta los 50 km sobre el nivel del mar. Es aquí donde las aerolíneas comerciales hacen sus miles de vuelos diarios, esto debido a la baja posibilidad de turbulencia que existe en esta capa.

Un poco más arriba encontramos la mesosfera, la capa responsable de protegernos de la mayoría de los meteoritos que llevan rumbo de colisión con la Tierra y que llega hasta los 85 kilómetros snm. Es aquí donde estos cuerpos se desintegran y también es el mayor nivel en el cual se pueden formar nubes.

Llegamos a una de las capas exteriores, la termosfera, dónde se encuentra la mencionada línea des Kármán. Tiene una extensión que llega hasta los 690 kilómetros y es el hogar de la Estación Espacial Internacional.

Y finalmente tenemos la exosfera, la última capa de la atmósfera y la que realmente separa a nuestro planeta del espacio exterior, formada de átomos de helio e hidrogeno inusualmente separados y que se disipan lentamente hacia el vacío y que puede alcanzar hasta los 200 mil km de distancia desde el nivel del mar.

Pero al parecer esta concepción es errónea, pues nunca se había estudiado a fondo dónde termina la exosfera y comienza el espacio exterior, simplemente se había asumido esta distancia. Pero el análisis de las mediciones del SWAN, ha detectado que los átomos de helio e hidrógeno que forman la exosfera, reflejan los rayos UV del Sol, generando una luminosidad, un brillo que puede ser percibido y que ha recibido el nombre de “Geocorona”. Estas observaciones de la geocorona sugieren que la exosfera no se termina en los 60 mil km, sino que por el contrario se extiende mucho más allá, para ser exactos hasta llegar a los 630 mil km, una distancia que incluye a nuestro satélite natural.

Esto quiere decir que técnicamente, la Luna está dentro de nuestra atmósfera y que ningún ser humano ha podido viajar al espacio exterior aún, pues a pesar de haber visitado nuestro satélite, no habría dejado la influencia de la atmósfera. Este descubrimiento podría redefinir la forma en la que concebimos el espacio y todas las medidas que hasta el momento tenemos del mismo.

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