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Más 1,200 muertos tras el terremoto y tsunami de Indonesia

02-10-2018

… aquí la ciencia detrás de la tragedia

Por: Antonio Medina

 

Una vez más Indonesia se ve afectado por un par de fenómenos naturales y se encuentra en estado de emergencia. El pasado 29 de septiembre, un terremoto de magnitud 7.5 azotó la zona occidental de la isla de celebes, afectando principalmente a la ciudad de Palu, en donde residen más de 350 mil personas que se vieron gravemente afectadas por las secuelas de este sismo, aunque esta no fue la única región que sufrió los estragos.

El terremoto se registró a 78 kilómetros de Palu y con una profundidad de 10 kilómetros, lo cual ocasionó un tsunami que tomó desprevenidos a los habitantes, ya que los sistemas de detección se encontraban fuera de servicio y aunque la alerta de tsunami sí se dio, fue demasiado tarde y la destrucción fue inevitable para esta región del archipiélago.

Puentes caídos, edificios derrumbados, coches destrozados y destrucción masiva es el paisaje que domina en estos momentos en Palu, pero más allá de las perdidas materiales, que se cree que serán multimillonarias, las perdidas humanas también han alcanzado un número importante. Los primeros conteos arrojaban que alrededor de 832 personas habían perdido la vida con este par de fenómenos, pero los últimos números se han incrementado a más de 1,200 víctimas fatales.

Esta cifra se espera que suba debido a que los equipos de rescate aún no han podido llegar a algunas de las zonas afectadas como Donggala, donde se estima que los daños materiales y la pérdida de vidas humanas también traiga cifras considerables.

Al momento, la atención médica es insuficiente y muchos de los heridos han tenido que ser atendidos al aire libre, ya que algunos de los centros médicos se vieron severamente perjudicados a raíz del terremoto. La búsqueda de supervivientes y personas heridas continua en toda la zona, a la vez que voluntarios y ayuda humanitaria llegan de todas partes del mundo.

¿Por qué Indonesia?

Indonesia es un archipiélago conformado por 17 mil islas e islotes que se encuentran dentro de lo que es conocido como el Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona sísmica más activa del planeta. Esta ubicación y el hecho de ser un conjunto de islas, hacen que este país sea uno de los más propensos a los fenómenos naturales.

En 2004 una serie de terremotos, el más fuerte de ellos de magnitud 9.1 en la isla de Sumatra, ocasionó un tsunami que causo la muerte de más de 200 mil personas. Dos años más tarde, en 2006, un sismo de 6.2 M golpeó a la isla de Java causando el fallecimiento de 6 mil personas, ahora nuevamente Indonesia vive una tragedia a causa de este fenómeno, que hasta la fecha no es posible predecir. 

Un sismo que sorprende a los científicos

Los tsunamis catastróficos son a menudo el resultado de los llamados terremotos de megathrust, los cuales se producen en zonas de subducción en los límites destructivos de las placas convergentes, donde una placa tectónica se ve forzada por debajo de otra. Esto provoca que se desplacen enormes cantidades de agua, creando olas que pueden viajar a gran velocidad a través de las cuencas oceánicas y causar la destrucción de miles de kilómetros desde el origen del terremoto. Este fue el caso del tsunami del 2004, pero no del reciente.

El terremoto del viernes fue provocado por lo que se conoce como falla de deslizamiento, en la que el movimiento de la tierra es mayormente horizontal. Ese tipo de movimiento normalmente no crearía un tsunami, pero de acuerdo a los científicos bajo ciertas circunstancias puede hacerlo.

Jason Patton, un geofísico de California comentó para The New York Times que si bien los tsunamis son una combinación de factores, existen algunas teorías sobre lo que pudo haber ocasionado las olas de 5 metros en Indonesia el pasado viernes.

Una falla de deslizamiento puede tener cierta cantidad de movimiento vertical que podría desplazar el agua de mar. O la zona de ruptura de la falla, que en este caso se estimó que tenía aproximadamente 112 km de largo, puede pasar a través de un área donde el lecho marino sube o baja, de modo que cuando la falla se mueve durante el terremoto, empuja y saca el agua.

Otra posibilidad es que el tsunami haya sido creado indirectamente. El terremoto pudo haber causado un deslizamiento submarino que habría desplazado el agua y creado tales olas. Incluso otra causa pudo haber sido la ubicación de Palu. La costa y los contornos del fondo de la bahía pudieron haber concentrado la energía de las olas y guiarlas hacia la bahía, aumentando la altura de las olas a medida que se acercaban a la orilla.

 

Si bien, mayores estudios del suelo marino serán necesarios para entender del todo el evento, no cabe duda de que la falta de mantenimiento y seguimiento al sistema de alerta temprana maximizó la tragedia.  

El hecho de que la gente todavía se moviera alrededor de la costa de Palu cuando las olas se acercaban visiblemente, muestra que las lecciones de desastres anteriores no han sido bien aprendidas por los indonesios, tanto autoridades como residentes.

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