Las tortugas gigantes regresan a las Galápagos Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
25 marzo, 2026
Las tortugas gigantes son un ícono de las islas Galápagos, en Ecuador. Sin embargo, estuvieron ausentes durante casi un siglo y medio.
Cuando las tortugas gigantes habitaban las Galápagos fueron una parte importante en el diseño del paisaje. Pastaban en la vegetación local, abrían caminos y esparcían semillas pero con su desaparición el paisaje cambió.
El regreso de unas gigantes
La isla Floreana fue el lugar elegido para liberar a las tortugas. Esta fue la primera isla colonizada en el archipiélago de las Galápagos. Esto ocurrió en el siglo XIX.
Con la presencia de humanos aparecieron otros animales como ratas, gatos, caballos, vacas, cerdos, perros, burros y cabras. Estos nuevos habitantes compitieron con las especies nativas y en muchos casos las aniquilaron.
Ejemplo del cambio en la biodiversidad de la isla es que de las 22 especies de aves que existían ahí, 10 se han extinto. En el caso de las tortugas gigantes, también sufrieron la cacería de los balleneros.
En el proyecto para reinsertar a las tortugas gigantes en su entorno natural participaron la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la organización Galápagos Conservancy. Para elegir el lugar indicado se recurrió a datos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA).
Para reinsertar a las tortugas era necesario saber dónde tendrían alimento, agua y un hábitat adecuado para sus nidos. En esto fueron útiles los datos satelitales de la agencia espacial.
El 20 de febrero comenzó la reinserción de la tortuga gigante Floreana a la isla del mismo nombre. Esta es la primera especie local que regresa a la isla.
Para conseguir el regreso de las especies nativas, fue necesario erradicar a las especies invasoras. Este trabajo le ha costado más de una década a los grupos conservacionistas que participan en el proyecto.
La isla Floreana cuenta con más de 1,600 especies introducidas. La más destructiva de ellas fueron las cabras. Esta especie transformó el entorno comiendo todo lo que encontró en su camino, destruyó la tierra y se reprodujo sin control.
Para 2007 se erradicó a las cabras Floreanas. Las siguientes especies en la mira son las ratas y los gatos. Una vez que los mayores transformadores del paisaje han desaparecido, es momento de reintroducir a una especie nativa capaz de reacondicionar el entorno y esa es la tortuga gigante.
La presencia de las tortugas gigantes Floreanas permitirá que crezcan las plantas. Esto llevará a una cadena de recuperación, por ejemplo, las aves podrán volver a anidar, así lo señala Rakan Zahawi, quien es director ejecutivo de la Fundación Charles Darwin que ha participado por mucho tiempo en el proceso de restauración.
Los cambios en el entorno de la isla Floreana han costado millones de dólares durante varios años. Es el resultado del combate a especies que no pertenecen al hábitat original, tanto plantas como animales. Zahawi menciona que esto no “no se puede hacer en otras partes del mundo”.
Las tortugas liberadas en Floreana fueron 158. Se les colocó en dos sitios diferentes dentro de la isla. Estos especímenes fueron criados gracias a un hallazgo genético.
En el año 2,000 se encontró un tipo de tortuga poco común en el volcán Wolf, este es el punto más alto de las islas Galápagos y se ubica al norte de la isla Isabela. Estas tortugas fueron reconocidas casi una década después como descendientes de las gigantes de la isla Floreana.
La confirmación se logró gracias al ADN recolectado en huesos que pertenecían a colecciones de museos y otros que se encontraron en cuevas de la isla. Esto impulsó que se creara un programa de reproducción para la especie extinta.
La presencia de las tortugas en una isla distinta tiene una explicación humana. Los investigadores que participaron en el proyecto consideran posible que los balleneros las trasladaran entre islas hace más de un siglo.
Una parte importante del programa de reinserción consiste en dejar a las tortugas en el lugar indicado. Debido a que fueron criadas en cautiverio, no saben dónde encontrar alimento. De ahí que fuera importante rastrear mediante satélites los lugares en donde crecen las plantas que forman parte de su dieta.
Las tortugas gigantes de Floreana son un ejemplo de proyectos a largo plazo para recuperar entornos naturales perdidos. Estas islas donde Darwin ideó su teoría de la evolución ahora nos muestran que también es posible regresar a una especie que en su momento no pudo competir con los compañeros del ser humano.
Fuentes
La NASA ayuda a llevar tortugas gigantes de regreso a las Galápagos
