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Contaminación en la Ciudad de México. Foto: EFE

9 de cada 10 personas en el mundo respiran aire contaminado

02-05-2018

Los datos de la OMS son poco alentadores.


Por: Luis Moctezuma

El 2 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó su informe anual sobre la calidad del aire. Las cifras no son alentadoras, cada vez es mayor la proporción de personas expuestas a un aire de mala calidad que pone en riesgo su salud.  Según los datos actuales de esta organización internacional existen 7 millones de víctimas mortales del aire contaminado.

La contaminación del aire en los últimos años

Hace apenas un par de años, en 2016, la misma OMS había publicado resultados sobre los efectos de la contaminación ambiental. En aquella época se analizaron datos de años previos y se estimaba que 12.6 millones de personas murieron como consecuencia de vivir en contacto con un ambiente contaminado. Estos resultados incluían el análisis de la contaminación en aire, agua y suelo, además de la influencia del cambio climático, la exposición a productos químicos y la radiación ultravioleta.

            Dos años después de ese informe, la cifra de muertos por contaminación en el aire ya es muy cercana al total de aquel momento. En 2012 la contaminación en el aire cobró la vida de 3.7 millones de personas. Para 2016, según el último informe, 4.2 millones de muertes fueron provocadas por aire contaminado y 3.8 millones por cocinar con combustibles contaminantes.

¿A quiénes afecta más la contaminación del aire?

A pocos sorprenderá que las naciones más afectadas sean aquellas con poblaciones de menores ingresos. Diversos factores propician que esto ocurra. El acceso a combustibles es más limitado y las políticas públicas sobre medio ambiente son menos rigurosas. Los porcentajes de población afectada por aire contaminado en los países de ingresos bajos y medios es alarmante.

            En el informe de 2016 se estimaba que el 88% de las muertes por aire contaminado ocurrían en naciones de ingresos bajos y medios. Para 2018 esta cifra se elevó a 90%. Los principales afectados se encuentran en África y Asia. Después de estas regiones las más afectadas son Medio Oriente, Europa y América.

            La economía es un factor decisivo en el riesgo de muerte por contaminación en el aire. Se estima que el 40% de la población mundial no tiene acceso a combustibles limpios ni a tecnologías que reduzcan el riesgo mientras cocinan. La falta de recursos propicia que sean las mismas personas las que aumentan el riesgo de exposición a partículas contaminantes en el aire.

¿Cómo nos afecta la contaminación del aire?

La calidad de vida se reduce considerablemente por la contaminación del aire. En Europa se estima que la exposición a contaminación en el aire reduce la expectativa de vida entre 2 meses y dos años, dependiendo del nivel de contaminación en la ciudad que se vive. Este dato podría quedarse corto, ya que las ciudades con poblaciones de mayores ingresos son las que registran menores niveles de contaminación. De replicarse estos análisis en zonas con menores ingresos los resultados podrían ser más desalentadores.

            Las enfermedades directamente relacionadas con la contaminación del aire son varias. Se considera que la exposición a aire contaminado es un factor de riesgo en el 24% de las muertes en adultos por padecimientos del corazón, 25% de los accidentes cerebrovasculares, 43% de las obstrucciones pulmonares crónicas y 29% del cáncer de pulmón. Si bien, no es la única causa, sí propicia que estos padecimientos se desarrollen y lleguen a niveles mortales.

El riesgo está ahí, ayudemos a reducir

Se ha escrito mucho sobre las medidas para reducir la contaminación en el aire. El ritmo de vida actual dificulta que se sigan al pie de la letra todas las recomendaciones, pero en la medida en que cada uno apoye dentro de sus posibilidades, el riesgo se reducirá. Seguir en lo posible medidas como aprovechar al máximo los vehículos automotores (con la mayor cantidad de tripulantes posible), evitar fogatas, quema de basura, uso de fuegos artificiales, entre otras medidas, ayuda a nuestra salud.

Uno de los mayores riesgos señalados por la OMS es el cocinar con combustibles poco limpios. Si la tentación de un asado es muy fuerte, tampoco será el motivo que desencadene el cáncer de pulmón que te llevará a la muerte. pero es mejor reducirlos al mínimo. En muchas poblaciones se mantiene la costumbre (y necesidad) de cocinar con leña y si perteneces a alguna de ellas, es momento de considerar otras opciones menos nocivas dentro de tus posibilidades. El sacrificio será a tu favor.

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