ChemaTierra

¿La agricultura y ganadería intensivas son viables para el ambiente?

26-09-2018

Un "eficiente uso de la tierra" podría ser mejor para el medio ambiente que la agricultura orgánica.

Por: Luis Moctezuma


La producción de alimentos es un reto para la humanidad en los próximos años. Según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es necesario cambiar los sistemas de producción de alimentos. Esta afirmación viene a partir de los efectos que se han notado ante los sistemas de producción del último siglo: deforestación masiva, agotamiento de suelo y agua, así como grandes niveles de emisión de gases de invernadero.

Un estudio publicado recientemente por la revista Nature evalúa los costos y beneficios de la producción intensiva de alimentos. En un primer acercamiento parecería descabellada esta propuesta; sin embargo, a partir de distintos estudios en los 5 continentes habitados, recopilan algunas ventajas de un uso intensivo de los suelos dedicados para la agricultura y la ganadería.

Una actividad que no deja de crecer

El aumento de la población humana en el mundo hace necesario tener también cada vez más alimentos. El equipo de investigadores coordinados por Andrew Balmford del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, comienza su análisis alertando sobre la proporción de suelo destinado a producir alimentos. Si ignoramos el terreno congelado o desértico, el 40% del suelo de nuestro planeta se destina a producir alimentos. Ante un aumento en la población el único camino lógico parecería aumentar ese porcentaje de suelo.

La propuesta de los investigadores que participaron en el artículo es que un uso intensivo del suelo resuelve algunos de los problemas de nuestro sistema de producción. Si el terreno se usa por poco tiempo será capaz de producir cantidades similares sin tener un impacto tan alto en el suelo y permitiendo que quede libre una mayor área, al menos esto es parte de lo que proponen los investigadores. Junto con esto aclaran que existen vacíos en las investigaciones consultadas como referencia ya que las mediciones no fueron adecuadas en todos los casos.

En regiones como Latinoamérica el uso de métodos tradicionales reduce la eficiencia. Aparentemente hay menos gastos que se reflejan en el costo final del producto; sin embargo, esto tiende a aumentar el área necesaria para conseguir alimento. Como ejemplo de esto podemos tomar a la ganadería. Si los animales pastan libremente, la inversión en alimento será mínima pero también deberán abarcar más territorio para conseguirlo. Una forma de hacer este proceso más eficiente es proveer al ganado de alimento que favorezca una engorda más rápida y así se reduce el área dedicada a esta actividad.

Ante una presencia menor de cultivos y ganado habría más suelo disponible. Bajo un esquema tradicional se requiere una hectárea para criar a una vaca. Esta proporción es demasiado alta y obliga a tomar suelos que de estar libres albergarían a especies propias de la región. Como parte de su análisis los investigadores consideraron a 1,800 especies nativas que con una presencia menor de agricultura y ganadería podrían desarrollarse con mayor libertad.

La dinámica de mercado, una variable fuera de control

Una variable que no fue considerada en la investigación publicada por Nature fue la demanda. Entre las críticas que han aparecido se menciona la oferta y demanda. Aún si se aumenta la eficiencia en el uso de suelo, el productor tendrá la necesidad de buscar nuevos mercados para su producto y esto le llevará a seguir explotando el terreno sin permitir que se recupere.

Un ejemplo de esta dinámica es la que se ve en los cultivos de Soja en Sudamérica. Esta leguminosa promete una producción mayor en una cantidad menor de hectáreas. Parecería que es una solución para reducir la deforestación del Amazonas; sin embargo, no ha sido así, ya que la comercialización de este producto va en aumento. Si bien, un uso intensivo del suelo parece una propuesta atractiva para obtener mayores beneficios en menos tiempo y así permitir que el suelo se use para otros fines, la experiencia en países como Brasil muestra que no se trata de una solución tan sencilla.

También te puede interesar: