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BARBARA MARRS

Encuentran fósil de ave de 110 millones de años con un huevo dentro de su cuerpo

21-03-2019

Proporciona más información sobre la reproducción aviar que cualquier otro fósil descubierto

Por: Luis Moctezuma

 

Al noroeste de China se encontró lo que ahora reconocemos como el primer fósil de ave con un huevo en su interior. El análisis fue realizado por miembros del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias. Los resultados se publicaron recientemente en la revista Nature Communications.

Un huevo fallido del Cretácico

Al principio era claro que se trataba de un ave; sin embargo, el huevo fue un hallazgo posterior. El cuerpo se encontró aplastado. Fue después de examinarlo que se reconoció un tejido diferente que pertenecía al huevo. Al parecer, este último fue la causa de la muerte en la madre.

No se trataba de un huevo sano, al menos eso es lo que concluyó el equipo de investigadores a cargo de Alida M. Billeul. Los restos del huevo mostraban una capa doble, lo que en aves con altos niveles de estrés se reconoce como una malformación. La causa para estos casos es que pasó mucho tiempo dentro del cuerpo de la madre.

En las aves pequeñas bajo la influencia del estrés es común que los huevos se atasquen en el abdomen. Al no poder salir debió convertirse en la causa de la muerte de la madre. Gracias a esto se tuvo la oportunidad de encontrar, 110 millones de años después, un fósil hasta ahora único.

Ya que permaneció dentro del cuerpo materno, el huevo conserva tejidos que difícilmente permanecen en otros fósiles. En él se encontraron partes de la cáscara, trazos de la membrana y cutícula del huevo. Estos restos están hechos, en su mayoría, de proteínas y otros materiales orgánicos.

La cutícula, capa protectora exterior del huevo, mostró la presencia de esferas de minerales. Esto se puede ver en aves que enturbian parcialmente sus huevos. Esto nos lleva a pensar que esa característica que aún sobrevive en algunas especies, existía ya hace millones de años.

Un hallazgo más que resalta en este fósil es la presencia de un hueso medular. Esta es una pieza básica para la creación de huevos en las aves actuales. A través de él se almacena calcio que se llevará al huevo para su formación. Es parte de un sistema que deposita grandes cantidades de calcio en el huevo a gran velocidad.

Esta es una pieza clave para reconocer al fósil como lo que alguna vez fue una hembra. Esta diferencia entre distintos sexos ya se presentaba en el Cretácico y hace evidente el dimorfismo sexual en esta nueva especie de ave que coexistió con los dinosaurios. Gracias a este fósil es posible una comprensión mayor del proceso reproductivo en especies que abandonaron el planeta hace millones de años.

Una especie nueva de hace 110 millones de años

El nombre que se le dio a esta especie es Avimaia schweitzerae. Vivió en lo que ahora se conoce como la Formación Xiagou en el Cretácico inferior. Pertenece a la familia de los Enantiornithes, que significa “aves opuestas”, que abundaron durante el periodo Cretácico y convivieron con los dinosaurios.

Hace millones de años la vida era completamente diferente a lo que conocemos y sin embargo, algunos mecanismos que vemos ahora ya existían. Aquellos procesos reproductivos que se detectaron en Avimaia schweitzerae, también están presentes en aves con las que compartimos el mundo como las gallinas. Una mirada al pasado siempre nos ayuda a comprender cómo llegamos al momento presente.

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