Se confirma evidencia de un ancestro bípedo hace siete millones de años Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
5 enero, 2026
En 2001 fue descubierto el fósil de una especie que despertó debates científicos por un par de décadas. Se trata de Sahelanthropus tchadensis, una especie sobre la que se especuló por mucho tiempo que podría ser bípeda.
Una investigación publicada recientemente por la revista científica Science Advances, describe nueva evidencia que confirma la capacidad de caminar en dos patas de esta especie. El fósil tiene 7 millones de años de antigüedad, lo que lo hace anterior a otros ampliamente conocidos como el Australopithecus.
Un homínido de hace 7 millones de años
Una de las grandes interrogantes en el estudio evolutivo de nuestra especie es: ¿cuándo aparecieron los homínidos? Aunque se considera que existen ancestros comunes entre nuestra especie y primates actuales, hay diferencias importantes entre nuestras especies y comenzaron hace millones de años.
Los simios tienen brazos proporcionalmente más largos que sus piernas. En contraste, los homínidos, a los que pertenece nuestra especie, tienen piernas más largas en comparación con sus brazos. En algún momento de la historia, las piernas se desarrollaron para servir como apoyo a los homínidos.
Sahelanthropus tchadensis fue encontrado en el desierto de Djurab, en Chad. Sus descubridores fueron paleontólogos de la Universidad de Poitiers. En un inicio se enfocaron en analizar su cráneo.
Durante el siguiente cuarto de siglo se investigaron otras partes del fósil de Sahelanthropus tchadensis. Esto incluye antebrazos o cúbitos y el fémur. Los resultados de las investigaciones posteriores comenzaron el debate sobre si se trata de un homínido, lo que significaría que es un ancestro humano.
El estudio publicado el 2 de enero por Science Advances se enfocó en el tubérculo femoral. Se trata de un punto de intersección del ligamento iliofemoral, el ligamento más grande y poderoso del cuerpo humano. Es una pieza clave para la bipedestación.
Los investigadores recurrieron a tecnología 3D y otros métodos. Esto les permitió encontrar el tubérculo femoral. Además, reconocieron otros rasgos relacionados con el bipedalismo.
La investigación fue dirigida por Scott Williams, quien es profesor asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Nueva York. Él describe a esta especie comparándola con los chimpancés actuales.
“Sahelanthropus tchadensis era esencialmente un simio bípedo que poseía un cerebro del tamaño de un chimpancé y probablemente pasaba una parte importante de su tiempo en los árboles, buscando comida y seguridad”, comenta Williams en un comunicado de la Universidad de Nueva York.
En el fósil de Sahelanthropus tchadensis se reconocen características que caracterizan a los homínidos. “A pesar de su apariencia superficial, Sahelanthropus fue adaptado para utilizar la postura bípeda y el movimiento en el suelo”, agrega el investigador.
Parte del estudio consistió en observar de cerca el cúbito y el fémur a través de dos métodos principales. Se recurrió a una comparación con especies vivas y también con fósiles, así como morfometría geométrica 3D. Este último es un método estándar que se usa para el análisis de formas a detalle para iluminar áreas de interés específico.
Una de las especies que se usó como referencia fue el Australopithecus. Esta especie se volvió famosa en la década de los 70 por el fósil de “Lucy” y vivió entre 4 y 2 millones de años atrás.
Los investigadores encontraron 3 características importantes que confirman el bipedismo en Sahelanthropus tchadensis. La primera fue la presencia de un tubérculo femoral que proporciona unión al ligamento iliofemoral y este a su vez une a la pelvis con el fémur, esta característica se conoce únicamente en los homínidos.
La segunda fue la antertorsión femoral. Permite un giro natural específico del fémur en los homínidos. Esto permite que las piernas apunten hacia adelante, lo que ayuda a caminar.
Finalmente, el análisis 3D permitió reconocer músculo de glúteos. Estos son similares a los de los primeros homínidos y ayudan a mantener estables las caderas. Gracias a ellos es posible estar de pie, caminar y correr.
Las dos últimas características se habían encontrado en estudios anteriores. El artículo publicado por Science Advances confirma su presencia.
Como evidencia adicional, los investigadores reconocieron que el fémur de Sahelanthropus tchadensis era largo en comparación con el cúbito. Esto es una característica que lo relaciona con los homínidos. Sus patas eran mucho más cortas que las de los humanos modernos pero sirvieron como antecedente para otras especies como los Australopithecus.
“Nuestro análisis de estos fósiles ofrece evidencia directa de que Sahelanthropus tchadensis podía caminar sobre dos piernas, lo que demuestra que el bipedalismo evolucionó temprano en nuestro linaje y a partir de un ancestro que se parecía más a los chimpancés y bonobos actuales”, sentencia Williams.
