La luz artificial opaca cada vez más los cielos nocturnos Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
26 mayo, 2026
Entre 2014 y 2022 la luz artificial aumentó 16% a nivel mundial. Los datos satelitales muestran regiones de alto brillo por la noche alrededor del globo.
Que haya cada vez más luz artificial es una marca de urbanización. Al mismo tiempo, significa que cada vez se logra ver menos estrellas en el cielo nocturno.
Un mundo cada vez más iluminado
Un estudio publicado recientemente por la revista científica Nature midió los cambios en la luz artificial nocturna (ALAN, por sus siglas en inglés). A partir de los datos obtenidos por satélites se realizó un mapa de dinámica de alta frecuencia de ALAN.
La distribución luminosa no es homogénea. Mientras Europa mantiene un grado considerable de oscuridad en el cielo nocturno gracias a políticas para combatir la contaminación lumínica, otras regiones del mundo aumentan significativamente su uso de luz artificial.
Estados Unidos, China, India, Canadá y Brasil son los países con más brillo nocturno. En este mismo sentido, el África sub Sahariana y el sureste de Asia muestran aumentos importantes en su brillo nocturno. En las áreas con mayor iluminación el incremento fue de 9%.
Las causas que se señalan para el aumento en el brillo son varias. La rápida urbanización, la expansión en infraestructura y la electrificación rural son las más importantes.
En el estudio también se señalan variaciones en el brillo nocturno. Por una parte, los fenómenos naturales provocan apagones bruscos. Al mismo tiempo, se reconocen oscurecimientos graduales motivados por políticas públicas encaminadas a reducir la contaminación lumínica, así como la transición a sistemas de iluminación más eficientes como el LED.
Efectos de más luz artificial
Aunque un mundo más iluminado puede parecer un signo de progreso. Muchas de las consecuencias son nocivas tanto para poblaciones humanas como otras especies.
La exposición excesiva a luz artificial provoca alteraciones en el ciclo natural de sueño y vigilia en los seres humanos. La luz fría reduce la producción de melatonina, también conocida como la “hormona del sueño”.
Las consecuencias en los seres humanos incluyen desequilibrios hormonales. El exceso de luz artificial incrementa el riesgo de trastornos metabólicos como diabetes, obesidad y depresión.
Más de la mitad de las especies que habitan la superficie de nuestro planeta tienen actividades nocturnas. Con un exceso de luz artificial muchos comportamientos naturales se ven obstruidos.
Durante miles de años las condiciones de iluminación han permanecido. Tanto el día como la noche tienen sus fuentes de luz y la presencia de iluminación artificial crea confusión en distintas especies.
Las aves migratorias son un ejemplo de lo anterior. El brillo de la luna y las estrellas suele ser una guía para trazar sus rutas. La luz artificial puede confundirlas y hacer que pierdan el camino.
Siguiendo con las aves, también pueden confundir la temporada a causa del brillo excesivo. De esta forma, llegan a poner sus huevos antes de tiempo, cuando no hay alimento suficiente para que sus crías sobrevivan.
Por otro lado, insectos como escarabajos o polillas usan la luz de la luna y las estrellas para guiarse en actividades como búsqueda de alimento o de pareja reproductiva. Al buscar la luz de los astros, es común que se confundan con las fuentes artificiales y giren alrededor de ellas antes de rendirse por agotamiento. Las luciérnagas son un ejemplo icónico de desorientación por luz artificial.
Algunos mamíferos como murciélagos y erizos evitan la luz. Ante un mundo cada vez más brillante por la noche, su territorio habitable disminuye.
Incluso las especies marinas se ven afectadas por la luz artificial. Algunas especies de peces no cruzan los espacios iluminados. Especies migratorias como anguilas pueden detener su avance al encontrar la luz de un puente o un faro.
Así como hay un aumento general de la luz artificial en el mundo, existen ejemplos de políticas públicas que han ayudado a mantener oscuro el cielo nocturno. La primera ley en el mundo en contra de la contaminación lumínica se aprobó en República Checa en 2002. Otras naciones europeas se han ido sumando en los años posteriores.
Los avances tecnológicos nos permiten mantener todo tipo de actividades prácticamente durante todo el día. Sin embargo, esto nos ha llevado a iluminar cada vez más los espacios que habitamos. Las consecuencias nos afectan tanto a nosotros como a las especies con las que coexistimos.
Fuentes
Satellite data shows Earth is getting ever brighter at night
