El océano vive dentro de ti Copiar al portapapeles
POR: ChemaTierra
8 junio, 2026
Cuando pensamos en el océano solemos imaginar playas, olas, arrecifes de coral o animales marinos. Lo vemos como un lugar lejano, algo que pertenece a quienes viven cerca del mar. Pero la realidad es muy distinta: aunque vivas en una ciudad rodeada de montañas, lejos de cualquier costa, el océano forma parte de tu vida todos los días.
De hecho, está presente en cada respiración.
Cada año, el 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para recordar la importancia de este enorme sistema que cubre más del 70 % de la superficie de nuestro planeta. Sin embargo, más que una celebración del mar, es una oportunidad para comprender que el océano sostiene gran parte de la vida en la Tierra.
Muchos creen que los bosques son los principales responsables del oxígeno que respiramos. Aunque los árboles cumplen una función fundamental, cerca de la mitad del oxígeno de la atmósfera es producido por organismos microscópicos que viven flotando en los océanos. Entre ellos destacan diminutas algas y cianobacterias que forman parte del fitoplancton, una comunidad casi invisible que realiza fotosíntesis utilizando la energía del Sol.
Sin estos organismos, la Tierra sería un lugar muy diferente.
Pero el papel del océano no termina ahí. También funciona como el gran regulador climático del planeta. Sus aguas absorben enormes cantidades de calor provenientes de la atmósfera y almacenan cerca de una cuarta parte del dióxido de carbono que emitimos mediante actividades humanas. Gracias a ello, el calentamiento global sería aún más intenso de lo que ya es.
Las corrientes marinas distribuyen calor alrededor del mundo, influyendo en los patrones climáticos que determinan dónde llueve, dónde se forman tormentas y cómo cambian las estaciones. Incluso fenómenos como El Niño y La Niña, que se originan en el océano Pacífico, pueden afectar las lluvias, sequías y temperaturas en regiones situadas a miles de kilómetros de distancia.
El océano también está presente en algo tan cotidiano como el agua que sale de una llave. La mayor parte del agua que se evapora para formar nubes proviene de la superficie marina. Esas nubes viajan por la atmósfera y eventualmente descargan lluvia sobre bosques, montañas, campos agrícolas y ciudades. En cierto sentido, gran parte del agua dulce que utilizamos comenzó su viaje en el océano.
Sin embargo, este sistema enfrenta desafíos cada vez mayores. El aumento de la temperatura global está calentando las aguas marinas, provocando olas de calor oceánicas más frecuentes y afectando ecosistemas enteros. Los arrecifes de coral, considerados algunos de los ambientes más biodiversos del planeta, están experimentando eventos de blanqueamiento cada vez más intensos. Al mismo tiempo, la contaminación por plásticos, la sobrepesca y la acidificación de los océanos ejercen una presión creciente sobre la vida marina.
Por eso, el lema impulsado por Naciones Unidas para este Día Mundial de los Océanos invita a reimaginar nuestra relación con el mar. No se trata únicamente de proteger playas o especies emblemáticas. Se trata de reconocer que el océano es parte de un sistema del que todos dependemos.
La próxima vez que respires profundamente, recuerda que una parte de ese oxígeno comenzó su viaje en aguas abiertas, producida por organismos tan pequeños que apenas pueden verse al microscopio.
Tal vez el océano no esté tan lejos como pensamos.
