El Gran Lago Salado de Utah está por desaparecer Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
14 julio, 2026
El mayor lago salado del hemisferio occidental se encuentra en Utah, Estados Unidos, al menos por ahora. Este año hubo un nuevo récord por la baja cantidad de nieve y esto se suma la rápida evaporación del Gran Lago Salado.
Alrededor de este cuerpo de agua se encuentran dos parques nacionales estadounidenses: el Parque Estatal de Utah y el Parque Estatal Isla Antílope. A pesar de los esfuerzos por conservarlo, es posible que desaparezca por completo en unos pocos años.
Un Gran lago que desaparece
Entre 1850 y 2026 el Gran Lago Salado ha perdido 73% de su agua y 60% de su área superficial. La región se ha poblado en ese tiempo y la demanda de agua para actividades agrícolas, industriales y las necesidades municipales ha disminuido sus reservas.
Durante las últimas décadas la situación se ha recrudecido. El cambio climático y la peor megasequía de los últimos 1,200 años cambiaron las condiciones que han mantenido a este cuerpo de agua durante miles de años.
Entre 30 mil y 10 mil años atrás existió el Lago Bonneville, que abarcaba 20 mil millas cuadradas, lo que equivale a casi 52 mil kilómetros cuadrados. Este lago prehistórico se ubicaba sobre los estados actuales de Utah, Idaho y Nevada.
El Gran Lago Salado es una parte de lo que alguna vez fue ese enorme cuerpo de agua. De acuerdo con el sitio web del estado de Utah, mide 75 millas de largo por 35 millas de ancho y tiene una profundidad de 10 pies; en sistema métrico esto equivale a una superficie de 120.7 x 56.3 kilómetros, con 10.05 metros de profundidad.
Esa delgada profundidad es una parte importante en el problema de evaporación del lago. La mayor profundidad que se ha registrado es de 1983. En 2000 se vivió una megasequía y los registros actuales son 6.1 metros menores que entonces.
Este lago es muy ancho, además de poco profundo en comparación con otros lagos. Su distribución sobre la superficie incrementa el ritmo de evaporación. Cada año pierde alrededor de 2,466,960 millones de litros de agua.
La influencia del cambio climático es notable en esta región del mundo. Aunque de forma natural es influida por la Oscilación del Sur “El Niño” (ENSO), los cambios en el clima han provocado cambios importantes.
Las temporadas de sequía se han vuelto más intensas y duraderas. Por otro lado, las épocas húmedas se vuelven más cortas. Así lo explica Paul Brooks, quien es hidrólogo en la Universidad de Utah.
Los efectos van en más de una dirección. Por un lado, los sedimentos secos exigen más agua para que el agua se eleve a niveles saludables. Por otro, la nieve se está filtrando en el suelo de las montañas, lo que disminuye el flujo hacia el lago.
Además, la actividad humana ha transformado el lago. Cada vez son más frecuentes las tormentas de arena tóxica que incluyen sedimentos de metales pesados como plomo, cobre y arsénico. Esta es una mezcla de elementos tóxicos tanto de origen natural como industrial y agrícola.
De acuerdo con un reporte de la Universidad Brigham Young la arena tóxica provoca daños a la salud humana que incluyen problemas respiratorios, defectos de desarrollo, deterioro cognitivo, daño cardiovascular y cáncer. Además, afecta los cultivos y provoca derretimiento prematuro en la nieve de las montañas cercanas.
Un detalle adicional es la salinidad, que es desigual en el área que abarca el lago. En 1959 se construyó una vía férrea rellena de roca que dividió el lago en dos. La parte norte quedó aislada de ríos, lo que ha incrementado mucho sus niveles de salinidad desde entonces. El norte del Gran Lago Salado ahora es 10 veces más salado que el mar; su salinidad es de 34%, comparado con el 12% de la parte sur.
Aunque ambos fragmentos del lago han incrementado su salinidad, el impacto en la biodiversidad ha sido diferente. Algunos tipos de algas y bacterias se han adaptado a la hipersalinidad del norte y le dan una coloración rosa; son los únicos organismos que sobreviven en ese ambiente.
En el lado sur viven artemias, un crustáceo que ha cambiado poco desde el triásico y que sobrevive en ambientes con mucha sal. La mitad de la población mundial vive en el Gran Lago Salado y es un componente crítico en la industria de la acuicultura debido a que sus huevos son alimento para peces y camarones. Ante niveles muy elevados de sal se estresan y dejan de reproducirse.
Son muchos los cambios que ha vivido el Gran Lago Salado en el oeste de Estados Unidos. En apenas un par de siglos ha vivido una transformación dirigida por la presencia humana y se ha convertido en un objetivo urgente de conservación.
Distintas políticas públicas se enfocan en la recuperación del lago. Diferentes organizaciones están capacitando a los habitantes de Utah para que mejoren su uso del agua. Diferentes proyectos con grandes presupuestos buscan llevar agua de otras fuentes como el Río Mississippi o los Grandes Lagos y crear plantas desalinizadoras en California.
Los especialistas no son tan optimistas. Tanto Paul Brooks como Bonnie Baxter, quien es bióloga en la Universidad Westminster, coinciden en que para el final de esta década habrá desaparecido el Gran Lago Salado.
