África siempre fue mucho más grande de lo que parece en los mapas Copiar al portapapeles
POR: Deyanira Almazán
11 septiembre, 2026
Durante siglos hemos aprendido geografía mirando un mapa del mundo que distorsiona el tamaño de los continentes. Ahora, una resolución de Naciones Unidas busca impulsar mapas que representen mejor las verdaderas proporciones de nuestro planeta.
Mira un mapa del mundo como los que suelen colgarse en las aulas. Busca Groenlandia. Después, mira África. A primera vista quizá no parezcan tan diferentes en tamaño. Pero ahora viene la sorpresa: África es aproximadamente 14 veces más grande que Groenlandia.
Entonces, ¿por qué nuestros ojos nos dicen otra cosa? El problema no está en África ni en Groenlandia. Está en algo aparentemente sencillo pero matemáticamente complicado: intentar dibujar un planeta redondo sobre una superficie plana.
En septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas respaldó, con 164 votos a favor, una resolución que promueve el uso de proyecciones cartográficas que representen con mayor fidelidad el tamaño relativo de los continentes.
Entre ellas está Equal Earth, una proyección desarrollada específicamente para conservar las proporciones de las superficies terrestres.
La resolución no prohíbe los mapas tradicionales ni obliga a utilizar un único modelo, pero invita a gobiernos, escuelas, organizaciones y plataformas digitales a utilizar representaciones más precisas cuando el tamaño de los territorios sea importante.
El problema de convertir una esfera en un rectángulo
Imagina que pelas una naranja e intentas extender toda su cáscara sobre una mesa sin romperla, estirarla ni deformarla. No puedes.
Con la Tierra ocurre prácticamente lo mismo. Nuestro planeta tiene una superficie curva, mientras que un mapa es plano.
Por eso, todos los mapas del mundo tienen algún tipo de distorsión. Algunos conservan mejor las formas; otros, las distancias, las direcciones o las superficies.
No existe una proyección plana capaz de mantenerlo todo perfectamente al mismo tiempo.Y ahí aparece uno de los mapas más famosos de la historia.
Un mapa creado para navegar
En 1569, el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator desarrolló una proyección que resultó extraordinariamente útil para los navegantes.
En ella, una ruta con rumbo constante podía representarse mediante una línea recta, algo muy práctico para orientarse con una brújula en medio del océano.
El problema es que Mercator no diseñó su mapa para comparar el tamaño de los continentes. Su proyección agranda progresivamente las regiones conforme se acercan a los polos.
Por eso Groenlandia, Canadá, Rusia, Europa y otras zonas del norte parecen mucho mayores de lo que son en relación con territorios cercanos al ecuador. África y Sudamérica, en cambio, terminan pareciendo proporcionalmente más pequeñas.
África es gigantesca
África tiene una superficie de aproximadamente 30.3 millones de kilómetros cuadrados.
Para ponerlo en perspectiva, dentro de su superficie podrían caber Estados Unidos, China, India y gran parte de Europa.
Groenlandia, que en algunos mapas parece competir con África en tamaño, tiene poco más de 2 millones de kilómetros cuadrados. La diferencia real es enorme.

Y África no es el único territorio afectado visualmente.
América Latina, el sur de Asia y Oceanía también adquieren dimensiones muy diferentes cuando utilizamos mapas que conservan correctamente las superficies.
Entonces, ¿cómo es el nuevo mapa?
Una de las alternativas promovidas por la resolución de la ONU se llama Equal Earth, o Tierra Igual.
Fue presentada en 2018 por los cartógrafos Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny.
Pertenece a las llamadas proyecciones de área equivalente: aunque inevitablemente modifica algunas formas, conserva correctamente las proporciones entre las superficies.
Así, si un territorio tiene realmente el doble de superficie que otro, también ocupa aproximadamente el doble de espacio en el mapa.
El resultado puede parecernos extraño al principio. África se vuelve mucho más imponente; Groenlandia se encoge considerablemente y las regiones cercanas a los polos dejan de dominar visualmente el planeta.
Pero quizá lo más interesante es precisamente esa sensación de extrañeza.
Los mapas también nos enseñan a imaginar el mundo
Un mapa parece una representación objetiva de la realidad: países, océanos, líneas y colores acomodados sobre una hoja.
Pero detrás de cada mapa existen decisiones matemáticas. ¿Qué queremos conservar: las formas, las áreas, las distancias o las direcciones?
Durante generaciones, millones de personas han aprendido cómo es el planeta observando mapas basados en Mercator.
Por eso, la discusión actual no es solamente cartográfica. La Unión Africana sostiene que representar correctamente las dimensiones de África también importa porque los mapas influyen en la manera en que percibimos la importancia y el lugar que ocupan distintas regiones del mundo.
La resolución de Naciones Unidas reconoce justamente que ninguna proyección puede reproducir perfectamente una esfera sobre un plano.
Mercator sigue siendo útil para determinados propósitos; Equal Earth funciona mejor para otros.
La clave está en entender qué nos muestra cada mapa… y qué está deformando.
