Por primera vez se detecta una señal de radio de un exoplaneta Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
29 septiembre, 2026
La primera señal de radio que se recibe de un planeta fuera del sistema solar se originó a 63 años luz de distancia. El origen es un gigante gaseoso de entre 9 y 13 veces el tamaño de Júpiter.
No es la estación de radio que escucha la familia de E.T. Esta señal pertenece a una aurora, como las que se han observado en diferentes planetas de nuestro sistema solar y son comunes en el nuestro.
Una señal de otro sistema planetario
El planeta se conoce como Beta Pictoris b. Fue descubierto en 2008 a través del Telescopio Muy Grande (VLT, por sus siglas en inglés) del Observatorio Europeo Austral (ESO).
Su órbita la realiza alrededor de la estrella Beta Pictoris. Se ubica a una distancia de 8 veces la que separa a nuestro planeta del Sol. En ese mismo sistema se encuentran cuando menos otros dos planetas y un disco de gas y polvo que con el tiempo podría evolucionar a algo similar al cinturón de Kuiper en nuestro sistema solar.
Este sistema planetario pertenece a la constelación Pictor, también conocida como el Caballete del Pintor. Esta constelación se observa en el cielo austral, entre la estrella Canopus y la Gran Nube de Magallanes. La edad que se le calcula al sistema es de 23 millones de años.
El primer exoplaneta se descubrió en 1995. Desde entonces han ido revelándose nuevos sistemas planetarios.
La búsqueda de señales de radio se remonta a la década de los 60 del siglo XX, con el proyecto SETI. Sin embargo, hasta ahora no se reconocían señales procedentes de ningún planeta fuera del sistema solar.
Aunque la búsqueda de señales de radio de otros planetas tiene entre sus objetivos el rastreo de civilizaciones extraterrestres inteligentes, este es un caso distinto. El origen de la señal que emite Beta Pictoris b es un fenómeno natural.
Este exoplaneta tiene la influencia de un campo magnético extraordinariamente intenso. Como consecuencia, se canalizan partículas energéticas hacia las capas altas de la atmósfera. Su interacción sería el origen de las emisiones aurorales que se han detectado en radiotelescopios.
Los receptores de las señales que envía Beta Pictoris b se ubican en Sudáfrica. El conjunto de radiotelescopios MeerKAT las registró en cuatro sesiones distintas de 2025 y 2026.
La emisión era persistente y algunas ráfagas breves se repetían. Estas últimas mostraban una polarización circular, este detalle es el que apunta hacia las auroras como su posible origen.
Uno de los problemas para detectar señales de radio procedentes de exoplanetas es que fácilmente pueden confundirse con emisiones de estrellas. En este caso se recurrió a cuásares referencias para afinar las mediciones.
Los cuásares son extremadamente lejanos y ayudaron a descartar otros posibles orígenes. Entre las posibilidades estaban la estrella anfitriona del sistema Beta Pictoris, así como el planeta vecino Beta Pictoris c.
Las señales de radio también permitieron medir la intensidad del campo magnético del planeta. Se tomó como referencia la frecuencia máxima de las ondas de radio para hacer cálculos. Los investigadores estimaron el campo magnético de la región donde se originó en al menos 1,250 gauss, lo que es muy superior a los registros de Júpiter y aproximadamente 2,500 veces mayor que el máximo terrestre.
No solo es la primera vez que se recibe una señal de radio de un exoplaneta. Además, es la primera vez que se mide directamente el campo magnético de uno.
El estudio lleva por título “Descubrimiento de emisiones de radio del exoplaneta β Pictoris b”. Se puede consultar el repositorio digital arXive.org.
