CD-35 2722 podría ser la primera luna conocida fuera del sistema solar Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
22 julio, 2026
Hace 3 décadas se descubrió el primer exoplaneta y ahora es el turno de las lunas. CD-35 2722 es un sistema binario a 73 años luz de la Tierra y ahí se ha encontrado un objeto similar a una luna.
A diferencia de los satélites de nuestro sistema solar, esta posible “exoluna”, no orbita alrededor de un planeta sino una enana marrón. Las observaciones para encontrarla se hicieron con el Telescopio Muy Grande (VLT, por sus siglas en inglés) en el desierto chileno de Atacama.
Una luna distinta a lo que conocemos
El sistema estelar CD-35 2722 consiste en una enana roja y una enana marrón. Los hallazgos hechos desde el VLT se publicaron en la revista científica Nature con el título “Exosatélite de masa-planetaria detectado alrededor de un compañero subestelar de estrella”.
Este sistema es joven y su estrella principal tiene alrededor de la mitad de la masa de nuestro Sol. La compañera de menor tamaño es una enana marrón, un objeto muy grande para ser considerado planeta y muy pequeño para ser considerado estrella, es alrededor de este segundo objeto que se encuentra la candidata a luna.
“Este sistema es algo difícil de definir usando palabras basadas en el sistema solar como 'planeta' y 'luna'” explicó Kevin Hoy al medio electrónico Eurek Alert. Él colabora con el Observatorio Austral Europeo (ESO) en Chile y aparece como primer firmante del artículo publicado por Nature.
Aunque la dinámica es parecida, se trata de objetos de dimensiones mucho mayores a lo que estamos acostumbrados. El candidato a satélite es cuando menos más masivo que Júpiter, por otro lado, el objeto alrededor del que realiza su órbita tiene 30 veces la masa de Júpiter.
“Ser la tercera rueda de este sistema nos hace querer llamarla luna, incluso si no se parece en nada a las pequeñas lunas rocosas que tenemos en nuestro sistema”, aclara Hoy.
“El satélite que reportamos es un gigantesco cuerpo gaseoso orbitando a un compañero de gran tamaño, con una masa de varias veces la de Júpiter”, describe Alice Zurlo para dimensionar las diferencias con nuestro sistema solar. Ella colaboró en el artículo y es directora de Millennium Nucleus on Young Exoplanets and their Moons (YEMS), en Santiago de Chile.
Zurlo aclara que mientras en nuestro sistema solar está claramente delimitado el límite entre los planetas y el Sol, en un sistema como CD-35 2722 se vuelve más complicado describirlos.
El equipo de investigadores que observó el sistema CD-35 2722 recurrió al instrumento CRIRES+ del VLT y usó el mismo método con el que se descubrió el primer exoplaneta: la velocidad radial. Con este método se detectan pequeñas oscilaciones en el objeto mayor para reconocer la influencia del objeto que lo orbita.
Tres décadas después de la detección del primer exoplaneta se han descubierto casi 6,000 de ellos. Sin embargo hay pocos candidatos a satélites y la evidencia que los respalda es limitada. Por ejemplo, en enero de este año se reportó otra candidata a exoluna en la revista científica Astronomy & Astrophysics pero se tienen únicamente indicios sin una detección firme.
Aún queda mucho por descubrir en el universo. ¿Habrá lunas como las que conocemos en otros sistemas solares o debemos prepararnos para nuevas clasificaciones? Por ahora tenemos a la primera candidata a exoluna.
