China aprueba el primer implante cerebral comercial Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
15 junio, 2026
La idea de un implante tecnológico en el cerebro que permita comunicarlo con el exterior ha dejado de ser ciencia ficción desde hace años. De este lado del mundo el intento más conocido son los chips que desarrolla la compañía Neuralink, propiedad de Elon Musk.
Sin embargo, el primero en comercializar este tipo de tecnología se ubica al otro lado del Océano Pacífico. La compañía Neuracle Medical Technology, con sede en Shanghái ha lanzado el primer dispositivo de este tipo con permiso para comercializarse.
Una esperanza para padecimientos cerebrales
La idea de un chip insertado en el cerebro puede desatar nuestra imaginación. Incluso el dueño de Neuralink en algún momento afirmó que el dispositivo que desarrolla su empresa sería capaz de reproducir música directamente en el cerebro.
Más allá de los escenarios de ciencia ficción, un dispositivo que permita al cerebro comunicarse con el exterior tiene distintos usos médicos. Estos son los que comenzará a cubrir un dispositivo llamado Neural Electronic Opportunity (NEO).
Las características de Telepathy, el chip neuronal de Neuralink, han sido difundidas y comentadas en muchas ocasiones. Como suele pasar con las empresas de Elon Musk, sus avances se publicitan con insistencia años antes de salir al mercado.
El equipo de desarrolladores de NEO, que incluye a investigadores de la Universidad de Tsinghua, ha descrito su dispositivo cerebral a partir de las diferencias con Telepathy. La más importante consiste en ser menos intrusivo que la propuesta de Neuralink.
El método de implantación de NEO es mínimamente invasivo. En contraste, Telepathy penetra en el tejido nervioso del usuario.
NEO se instala en el espacio entre el cráneo y la estructura cerebral. Cuenta con ocho sensores que ejercen presión sobre la duramadre. Esta última es la capa más externa de las meninges, además es gruesa y resistente. Las meninges son tres membranas que envuelven al encéfalo y la médula espinal para protegerlo.
Este dispositivo capta la actividad cerebral sin necesidad de perforar los canales neuronales. Los electrodos registran la corriente eléctrica del área motora y la comparten de forma inalámbrica con un procesador externo.
NEO funciona a través de transferencia de energía por campo cercano. De esta forma se evita el uso de baterías internas.
Los usos de NEO se enfocan en el sector de la salud, principalmente psicomotrices. En su primera etapa de comercialización se dirige exclusivamente a hospitales chinos.
Sus primeros usos serán en pacientes con lesiones severas en la médula espinal y parálisis. Posteriormente se planea usarlo para padecimientos como depresión, epilepsia, ictus y Parkinson.
El dispositivo está diseñado para facilitar la traducción automatizada de las intenciones del paciente para moverse. De esta forma, si el usuario piensa en mover una mano, NEO lee las ondas cerebrales y decodifica la orden.
En las pruebas que se han realizado en pacientes con problemas de movilidad se han obtenido buenos resultados. La precisión al manipular objetos es superior al 90%.
El mayor temor de los críticos hacia esta tecnología es la intromisión en los pensamientos. Si actualmente se tienen debates acalorados por la invasión constante a la privacidad de la información de los internautas, ¿qué pasará cuando literalmente se tenga acceso a su cerebro?
El gobierno chino se ha encargado de crear directrices éticas en relación con este tipo de avances tecnológicos. Se crearon comités de estandarización legal para garantizar la privacidad y el uso adecuado de la información de los usuarios.
Fuentes
China deja sentada a EEUU y a Musk: lanzan el primer chip cerebral comercial de la historia
China sacude al mundo: inesperado golpe tecnológico deja sentados a Estados Unidos y Elon Musk
