El estrecho de Ormuz y su valor geológico Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
10 abril, 2026
En los últimos meses el estrecho de Ormuz se ha vuelto un tema de gran relevancia en la economía y política mundial. Sin embargo, más allá de ser una zona de conflicto actual, su historia geológica es digna de ser contada.
El ancho de este famoso estrecho es de casi 30 millas, que equivalen a poco menos de 50 kilómetros. Su existencia es el resultado de colisiones continentales.
Una maravilla natural de gran valor geopolítico
El estrecho de Ormuz conecta al Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Es una vía navegable por la que pasa el 20% del petróleo mundial. Su obstrucción puede causar graves daños a la economía mundial como hemos visto en el último par de meses.
El paisaje en el Golfo de Ormuz es poco común en el mundo. Cuenta con acantilados de roca negra y una costa irregular de valles ahogados. Cuando el nivel del mar inunda los valles de los ríos forma un estuario, que es una desembocadura de río muy caudalosa que sale hacia el mar.
En el estrecho de Ormuz se reconoce fácilmente la península de Musandam que sobresale en la península Arábiga, al norte de Omán. Ahí se encuentra ofiolita expuesta; se trata de un tipo de rocas presentes en la corteza y la litósfera oceánica, usualmente en las profundidades. Ahí se ubica el complejo de ofiolita más grande del mundo. Se formó a finales del Cretácico, entre 95 y 60 millones de años atrás.
Este paisaje no es gratuito. Es el resultado de procesos geológicos que al mismo tiempo formaron las reservas petroleras que hoy son la causa de los conflictos bélicos alrededor del Golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz se formó durante millones de años por los movimientos en las placas tectónicas. Tras el derretimiento de las capas glaciares y el aumento del nivel del mar consiguió el trazo que conocemos actualmente.
Aproximadamente hace 35 millones de años comenzó la colisión de las placas tectónicas árabe al sur y eurasiática al norte. Antes que comenzara este proceso la península Arábiga y Eurasia se encontraban separadas por el océano Tetis.
Ambas placas comenzaron a desplazarse una contra la otra, la Arábe hacia el norte y la Eurasiática hacia el sur. Esto provocó un proceso conocido como subducción. El océano desapareció cuando las masas de tierra se unieron.
Durante su unión las placas tectónicas se acortaron y se volvieron más espesas. Con el paso del tiempo, el choque de ambas placas formó las montañas Zagros en Irán.
Además de las montañas, el suelo de toda la región sufrió cambios. La placa Árabe comenzó a hundirse y formó una depresión. Así surgió el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Durante el último Máximo Glaciar la forma geológica ya existía pero la región no se había cubierto de agua. Fue el derretimiento de las capas de hielo lo que aportó el agua que formó el Golfo Pérsico. En 15 mil años el nivel del mar aumentó cien metros. En algún momento de la historia los ríos Tigris y Éufrates también aportaron agua para la formación del Golfo.
En los alrededores del estrecho de Ormuz se aprecia la historia geológica. Las montañas Zagros están cubiertas por rocas sedimentarias como arenisca, esquisto y piedra caliza. La caliza es resistente a la erosión y los lechos de este material se extienden por varios kilómetros.
El encuentro de placas tectónicas también formó glaciares salados y domos salinos. La sal fue expulsada del interior de la Tierra a través de los pliegues formados por la colisión continental. Se les encuentra en las laderas con forma de glaciares de roca.
Junto con todos estos detalles de gran valor para los geólogos, también surgió el petróleo. Antes del choque de las placas tectónicas, la placa Árabe se mantuvo debajo del nivel del mar durante cientos de millones de años, así acumuló rocas que posteriormente crearon las reservas de petróleo y gas.
El movimiento de las placas tectónicas continúa. La península de Musandam continúa desplazándose hacia el norte. Probablemente en unos 10 millones de años el estrecho de Ormuz quede cerrado. Aunque las acciones humanas logren un efecto similar en estos días.
