El LHC se apagará y las teorías de conspiración se encienden Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
9 julio, 2026
El 10 de septiembre de 2008 no ocurrió ningún desastre relevante en el mundo. Ese día se comenzaron las operaciones del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés) y desde entonces comenzaron a surgir teorías de conspiración a su alrededor.
Actualmente el LHC se encuentra en una pausa técnica que comenzó a mediados de junio y terminará en 2030. Nuevamente, las teorías de conspiración a su alrededor se difundieron a gran velocidad.
Un gran colisionador que estudia las pequeñas partículas
En el momento en el que comenzaron las operaciones del LHC Haití se recuperaba de los huracanes que le habían azotado. Fuera de eso no había ninguna tragedia relevante a nivel mundial. Sin embargo, el desconocimiento sobre las funciones de este dispositivo de investigación propició que se imaginaran todo tipo de consecuencias catastróficas por su existencia.
Desde sus inicios le acompañó una teoría conspirativa que afirma que es capaz de crear agujeros negros. Esta posibilidad hipotética existe en una escala diminuta. Incluso si fuera posible crear uno, sería pequeño e inestable.
En los agujeros negros existe un fenómeno conocido como radiación de Hawking. Consiste en que se crean pares de partículas en el vacío por efecto del campo gravitatorio e inmediatamente se destruyen entre sí. De esta forma, la masa del agujero disminuye y se emite radiación.
A través de este proceso el agujero negro tiende a evaporarse. En el caso de un hipotético agujero negro creado en laboratorio, este sería tan pequeño que desaparecería en una pequeña fracción de segundo. De acuerdo con investigaciones como la de los físicos Matthew Choptuik y Frans Pretorius, si un agujero negro se formara por colisiones de partículas se evaporaría antes de interactuar con la materia a su alrededor.
Otra teoría conspirativa popular es que el LHC es capaz de abrir portales a otras dimensiones. Este tipo de creencias ha sido alentado por personajes como la investigadora Suiza Astrid Stuckelberger, quien se enfoca en envejecimiento y geriatría.
El CERN ha aclarado que esta investigadora no colaboró jamás con la institución. Sin embargo, eso no la ha detenido para afirmar que existe un portal bajo las instalaciones del LHC. No es la única teoría de conspiración en que ha participado esta mujer formada como psicóloga, en 2021 circuló un video donde ella afirma que el virus SARS-CoV-2 nunca había sido aislado y culpaba a las vacunas por la variante delta del virus.
Finalmente, se relacionan las pausas en funciones del CERN con desastres. Entre los que se mencionan en redes sociales está la pandemia por COVID-19, la elección de Donald Trump, el Brexit. Esta última pausa incluso se ha relacionado, sin fundamento, con los terremotos ocurridos el 24 de junio en Venezuela.
Esta no es la primera vez que se realiza una pausa en las funciones del LHC. Las anteriores ocurrieron en dos periodos: 2013-2015 y 2018-2021. Un dispositivo de tal capacidad requiere mantenimiento y actualmente se encuentra en este proceso.
El anuncio de la pausa en las operaciones del LHC se dio el 29 de junio de 2026. Durante los próximos 4 años se le dará mantenimiento a las instalaciones y se harán actualizaciones. La más importante es la instalación del Laboratorio de Alta Luminosidad (HiLumi LHC), que permitirá realizar más colisiones de partículas en comparación con la capacidad actual.
La última operación del LHC hasta ahora fue capaz de producir 60 colisiones de protones. Con las mejoras que se harán de aquí a 2030 será posible experimentar con entre 140 y 200. Esto significa que cada segundo será posible elegir las colisiones más interesantes de entre más de 5 mil millones de interacciones.
En el LHC se realiza investigación de física de partículas. Las aplicaciones de sus resultados van de áreas como la criogenia hasta los vacíos ultra altos, pasando por el seguimiento de partículas, el monitoreo de radiación y la superconductividad. Todo esto está muy lejos de las fantasías conspirativas.
Quizá las redes recuerden al LHC por algunos días o semanas. Para 2028 que comience su funcionamiento de forma parcial, hasta retomar el total de sus actividades en 2030, quizá veamos el resurgimiento de afirmaciones sin sustento sobre lo que ocurre en la frontera entre Suiza y Francia, donde se ubica el LHC.
Fuentes
Las afirmaciones sin pruebas sobre la COVID-19 y las vacunas de Astrid Stuckelberger
