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Un nuevo inmigrante en nuestro sistema solar: 2015 BZ509

22-05-2018

Llegó para quedarse.

Por: Luis Moctezuma

Recordaras que recientemente se volvió famoso Oumuamua, un asteroide que visita nuestro sistema solar. Las teorías sobre su presencia cerca de nuestro planeta llegaron incluso a considerar naves extraterrestres e incluso la observación de otras civilizaciones. Si hubiéramos oberservado con detenimiento un poco antes, habríamos notado que tenemos un vecino, que al igual que Oumuamua, proviene de fuera de nuestro sistema solar.

     Se trata de 2015 BZ509. Este asteroide ha estado ahí prácticamente desde que se formó nuestro sistema solar, hace aproximadamente 4,500 millones de años. Aunque lleve mucho tiempo ahí había un detalle en su comportamiento que fue la pista para reconocer su origen.

 ¿Cómo reconocer a un asteroide inmigrante?

 Con los seres humanos es difícil reconocer el origen a simple vista, algo así pasa con los asteroides. Hasta hace poco surgió la idea sobre 2015 BZ509. Su comportamiento es poco habitual y despertó la curiosidad de un par de investigadores.

     Apenas el 21 de mayo se publicó un estudio que demuestra su origen a través de la estadística y las simulaciones matemáticas. Fathi Namouni del Observatorio de Côte d'Azur en Francia y Helena Morais de la Universidad Estatal de São Paulo publicaron sus resultados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society: Letters. En ellas describen el método de análisis que usaron para reconocer el origen de 2015 BZ509.

     Cuando nuestro sistema solar se creó, el polvo comenzó a girar en torno al sol. Tanto planetas como futuros satélites, asteroides y todo lo que provenía de la misma nube tomó la misma dirección. Con el tiempo los planetas y sus acompañantes tomaron forma y mantuvieron este sentido en el que giran alrededor de su estrella.

     Al formarse, nuestro sistema solar tomó una ruta en común. Aunque el trayecto no se da en la misma proporción y en algunos casos las órbitas tienen distintos ejes, la dirección se mantiene ya que era la que tenía la nube de polvo original. Es aquí donde se nota la diferencia en el comportamiento de 2015 BZ509.

2015 BZ509 y sus vecinos

El asteroide comparte órbita con Júpiter. Es algo común que los planetas atraigan a otros cuerpos por su fuerza de gravedad. Es todavía más comprensible cuando se trata de los gigantes gaseosos de nuestro sistema; sin embargo, 2015 BZ509 no sigue a Jupiter. Aunque sigue la misma ruta lo hace en sentido contrario y con algunas variantes.

     2015 BZ509 se mueve en dirección contraria al resto de los cuerpos y además mantiene una inclinación poco común. Mantiene una órbita común con Júpiter con una excentricidad moderada de 0.38. Al mismo tiempo tiene una inclinación de 163°. Su órbita es completamente diferente a lo que se observa en el resto de nuestro sistema solar.

     Esto llevó a proponer una simulación computarizada. A través de estadísticas se buscó el orígen de este movimiento atípico para los cuerpos que se desplazan en esta región del universo. Lo que se encontró es que ese asteroide llegó desde fuera del sistema solar cuando este apenas se formaba.

     Ahora hay una nueva ruta a seguir para investigar asteroides. Gracias a los resultados sobre 2015 BZ509 tenemos una nueva pista para comprender el orígen de nuestro sistema solar, galaxia y quizá el universo. Los siguientes en la mira se encuentran cerca de Neptuno.

     La visita de Oumuamua fue una sorpresa que nos ayudó a prestar atención a nuestro sistema solar. El saber que existe un asteroide que llegó desde fuera y se quedó en nuestro sistema solar abre muchas más posibilidades para comprender lo que existe a nuestro alrededor. Además de recibir turistas espaciales, nuestro sistema solar ha sido refugio para inmigrantes y el camino para conocerlos apenas empieza.

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