Centro Sharma para la Educación del Patrimonio (India)

Herramientas prehistóricas en la India replantean el desarrollo de la cultura humana

01-02-2018

La forma en que nuestros ancestros interactuaron con su entorno y lo transformaron encierra muchas preguntas.

Por: Luis Moctezuma

La historia del hombre puede medirse desde distintos ángulos. Comenzar el relato en el momento en que aparece el individuo biológico que se mantiene hasta hoy sería un error. El ser humano cuenta con un organismo particular pero también se desarrolla en un entorno, socializa y crea tecnología. La presencia de algún dispositivo fuera de contexto siempre nos hace dudar de lo que nos cuenta una película y eso es lo que pasa con el análisis de un conjunto de herramientas encontradas en la India. 

La historia como la hemos contado hasta ahora

Se cree que hace 1.7 millones de años los antepasados del hombre comenzaron a dispersarse por el planeta desde África. Estos homínidos aún tenían cuerpos distintos al nuestro de menor estatura, rasgos burdos y cerebros más pequeños. Con el tiempo el Homo sapiens apareció en África y de ahí en adelante se dedicó a dispersarse por el mundo acompañado de su capacidad de razonamiento y conocimientos.

            Hace aproximadamente 400 mil años, todavía dentro de los bordes de África, los ancestros de los humanos comenzaron a producir herramientas sofisticadas. Su estilo de vida cambió y esto ayudó a su desarrollo posterior. Aproximadamente 275 mil años después el Homo sapiens, ya con un organismo similar al nuestro salió de su tierra natal para llevar consigo los instrumentos que había desarrollado ahí. Sin embargo, existen herramientas de tecnología similar a la que estos Homo sapiens habrían llevado consigo al resto del mundo con una antigüedad mucho mayor. 

Las herramientas de Attirampakham y las dudas que traen consigo

Un equipo liderado por Shanti Pappu, investigadora del Centro Sharma para la Educación del Patrimonio en India, se dedicó al análisis de 7 mil herramientas de piedra. El lugar del que provienen es el yacimiento Attirampakham, ubicado en el sureste del país asiático. Los restos se obtuvieron mediante la excavación de un sistema de trincheras de hasta 9 metros de profundidad.

            Dentro del conjunto de herramientas se encontraron distintos tipos de tecnología. Las que más llaman la atención son las que muestran el uso del método Levallois. La tecnología que se esperaría de los homínidos que llegaron inicialmente a la India sería la que se conoce como “industria lítica achelense”, que consiste en grandes lascas de piedra de forma simétrica. Por su parte el método Levallois, llamado así por haber sido documentado por primera vez en la ciudad francesa de Levallois-Perret, define un tamaño previamente planeado para la lasca. La diferencia básica es que en el primero la piedra original define la forma del instrumento, mientras que en el segundo se calcula y prepara un tamaño y forma específicos.

            La antigüedad de estos instrumentos se calcula en 385 mil años, aproximadamente. Esto quiere decir que los pobladores primitivos de la India compartían tecnología con los homínidos que se mantuvieron en África. Ya no se trata de herramientas primitivas producto de la interacción con la naturaleza, sino del resultado de un trabajo manual previamente planeado para obtener un objeto con características propias. Con esto se vuelve necesario reconsiderar las fechas en que se desarrolló esta tecnología, o la forma en que surgió. 

¿Cómo llegaron las herramientas al sureste de la India?

Aún queda mucho por analizar para reconocer el origen de esas herramientas. Es pronto para hacer hipótesis. Lo curioso del asunto es que una tecnología que se creía había viajado con el hombre aparece en distintos puntos mucho antes de las fechas en que creemos que este comenzó a desplazarse. Por ahora se barajan dos posibilidades:

1) Las técnicas sofisticadas de tallado aparecieron antes de lo que imaginábamos y los homínidos previos al homo sapiens la llevaron consigo.

2) Se desarrolló un método similar en dos puntos distintos del planeta en comunidades aparentemente sin contacto. 

El desarrollo de la cultura es algo a lo que solemos prestarle poca atención. La capacidad biológica del hombre define mucho de lo que imaginamos como evolución; sin embargo, la forma en que nuestros ancestros interactuaron con su entorno y lo transformaron también es motivo de preguntas que en los próximos años habremos de repetir. Con suerte imaginaremos una respuesta que cubra ese hueco en el relato evolutivo que tenemos hasta ahora.

También te puede interesar: