El turismo es responsable del 8% de las emisiones globales de CO2

08-05-2018

La gran huella de carbono que dejó tu viajecito...


Por: Luis Moctezuma

Hay muchas formas de medir tu último viaje. Puedes revisar tu estado de cuenta, hacer el conteo de sellos en el pasaporte, revisar el estado de memoria en tu cámara o muchas otras pero, ¿te has detenido a pensar en la cantidad de contaminantes que dejó? Un equipo de investigadores, en su mayoría australianos, se dio a la tarea de crear un modelo para calcular las emisiones de CO2 que provoca el turismo, los resultados aparecen en la revista Nature Climate Change.

4.5 gigatoneladas de dióxido de carbono al año es la cifra que se le adjudica al turismo. Esta cantidad equivale al 8% de las emisiones totales de CO2 a nivel mundial. Si quieres darte una idea de lo que representa esto, es equivalente a las emisiones totales de automóviles o de vacas. Sobre los autos y el ganado se ha escrito mucho; sin embargo, el turismo es un tema que poco se menciona cuando hablamos de contaminación atmosférica.

¿Qué se midió?

Se tomaron los registros de alrededor de 160 países. El periodo analizado fue entre 2009 y 2013. La tendencia en la generación de gases de efecto invernadero es un crecimiento progresivo, así que podemos imaginar que si se diera continuidad al estudio las cifras serían todavía más alarmantes.

            La tasa de crecimiento anual de las emisiones de CO2 derivadas del turismo es de 4%. Si esta proporción se mantiene podríamos esperar un total de 5.47 gigatoneladas de este gas para 2018. Si somos menos optimistas podríamos imaginar un escenario todavía más dramático. Este estudio recopiló datos hace algunos años que nos pueden ayudar a proyectar un turismo más responsable.

Cuando viajamos propiciamos la emisión de muchos gases contaminantes pero, ¿te imaginas cómo? Existen aspectos más obvios como el transporte, un avión consume grandes cantidades de combustible para llevarnos hasta nuestro destino vacacional pero no es lo único que suma puntos a nuestra huella de carbono.

Los aspectos considerados para la investigación incluyeron otras variables menos obvias. Transporte, comida y souvenirs son algunos de los generadores de gases contaminantes que se tomaron en cuenta para el estudio. Aviones, autobuses y otros medios de transporte usan hidrocarburos para desplazarse pero esto va más allá. Incluso ese llavero que llevas como recuerdo para tus seres queridos incluye emisiones de gas de efecto invernadero para su elaboración.

¿Cómo reducir nuestra huella de carbono turística?

Los países que más contaminantes emiten son Estados Unidos, Alemania, China e India. México no está lejos de ellos en el conteo de los que más CO2 emiten como resultado de la actividad turística. Si analizamos la proporción existen otras zonas del planeta que producen más gases de efecto invernadero por persona, entre ellos están destinos como las Maldivas o Chipre. Antes que buscar culpables será importante encontrar soluciones para los próximos años.

            Una de las soluciones que se poponen es promover el turismo local. A un menor desplazamiento, la emisión de gases contaminantes se reduce. Visitar a Europa es una idea tentadora para muchos pero un viaje largo en avión sobre el Atlántico no es tan amigable con el medio ambiente. No está mal hacerlo, sólo habrá que buscar medidas para que el impacto de nuestro tiempo de ocio sea menor.

La próxima vez que realices un viaje considera los residuos que van quedando a tu paso. No hay forma de medir la emoción y aprendizaje que te deja el salir de tu lugar habitual; sin embargo, hay acciones que puedes tomar para que tu paso por el extranjero no abone más a esas 4.5 gigatoneladas que ya están registradas. ¿De verdad es indispensable esa camiseta con una frase graciosa que se usará dos o tres veces?

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