El calentamiento global vuelve lenta la Corriente del Golfo

14-04-2018

Desde un aumento en los niveles del mar en la costa este de los EE. UU., hasta alterar los patrones climáticos europeos o los patrones de lluvia globales, esta ralentización pueda tener consecuencias muy serias...

Por: Luis Moctezuma

Las corrientes marinas son algo normal que ayuda a mantener los ecosistemas como los conocemos. Los seres vivos de entornos marinos dependen de condiciones muy específicas. Esto se puede ver con claridad en los arrecifes de coral en donde la más pequeña variación en las condiciones de temperatura o acidez altera todo el ecosistema. La Corriente del Golfo que atraviesa el Atlántico está fluyendo con mayor lentitud en los últimos años.

            Un par de artículos publicados recientemente en la revista Nature analizan lo que pasa con la Corriente del Golfo. Las causas de este cambio y el tiempo que lleva tomando forma son distintas; sin embargo, coinciden en un punto: la temperatura sube y esto afecta a la velocidad de la corriente que atraviesa el Norte del Atlántico de América a Europa.

Corrientes marinas, una alteración más allá del nivel del mar

Las corrientes marinas recorren todo el planeta. Su función es transportar el agua desde distintos puntos de la Tierra. El agua fría de los polos se mueve hacia puntos más cercanos al ecuador y viceversa. Este movimiento de agua de distintas temperaturas ayuda no sólo a los ecosistemas marinos, sino a mantener equilibrado todo el planeta.

            Si la velocidad de las corrientes marinas se altera, no sólo el océano se ve afectado. Con el cambio en la velocidad de las corrientes marinas no sólo se atrasa el proceso de equilibrio térmico, también la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera aumenta. Los estudios publicados por Nature se centran en el norte del Atlántico; sin embargo, es probable que se observen en otras partes del planeta.

            El primer estudio analiza los cambios a partir de la década de los 50 en el siglo XX. Esta investigación hecha en su mayoría por investigadores del Instituto de Investigación del Cambio Climático en Potsdam (PIK). Según sus mediciones la corriente del Golfo es ahora entre 3 y 4 sverdrups más lenta; el severdrup es una unidad de medida dedicada al flujo de volumen por tiempo que equivale a 0.001 km3/s. Con esta disminución se estima que se ha reducido 15% desde mediados del siglo XX.

            Para llegar a esta conclusión el equipo de investigadores utilizó un modelo de simulación a partir de los datos que se conservan desde el siglo XIX sobre la corriente del Golfo. Antes de continuar es importante explicar la forma en que funciona esta corriente: El Golfo de México envía agua caliente y salada que llega al norte de Europa recorriendo un camino que atraviesa el norte de América. Por su parte, una corriente fría desciende desde el Mar de Labrador, entre Groenlandia y Canadá, hasta una altura más cercana al trópico cerca del centro del Atlántico.

             El segundo estudio sobre esta corriente va más atrás en el tiempo. Los colaboradores de esta investigación provienen, principalmente del University College de Londres, algunos otros colaboradores pertenecen a universidades estadounidenses y canadienses. Para ellos, el detonante para esta alteración es el fin de la Pequeña Edad de Hielo (LIA, por sus siglas en inglés) que ocurrió del siglo XV hasta mediados del siglo XIX. Pero este cambio natural no es la única causa.

El papel de la sal en el cambio de la Corriente del Golfo

Independientemente del punto de partida, la Corriente del Golfo está cambiando y esto trae consecuencias. La temperatura, cada vez más alta, de nuestro planeta está contribuyendo a esta ralentización de esta corriente. Con el derretimiento de la nieve del polo norte hay cada vez más agua dulce mezclándose con la del mar. Esta pequeña diferencia cambia la densidad del agua. 

             El agua fría y caliente tienen densidades diferentes. El agua caliente es menos densa, por lo que tiende a ir hacia arriba. Por su parte, el agua fría con su mayor densidad tendría que hundirse, pero ya no está funcionando de esta manera. Con la adición de más agua dulce al agua fría del polo, la corriente fría es cada vez menos densa. Parte de los efectos es esta disminución en la velocidad de la Corriente del Golfo.

             Aunque no hay una versión definitiva sobre cuándo y cómo empezó, la Corriente del Golfo es cada vez más débil. Si la corriente no funciona correctamente los ecosistemas marinos se verán afectados. Algunas especies sensibles resentirán el impacto con mayor fuerza como los corales o el bacalao. Es importante comprender lo que pasa en la Corriente del Golfo y las que transitan por los demás océanos en el mundo, así podremos tomar acciones más acertadas.

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