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Ilustración artística de planetas que se forman dentro de un disco como el que rodea a la estrella LkCA 15. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Astrónomos observan por primera vez el nacimiento de un exoplaneta

19-11-2015

Hace medio siglo la humanidad desconocía que existían mundos fuera del Sistema Solar. Hoy en día conocemos unos 2,000 exoplanetas; algunos tan parecidos a la Tierra que podrían incluso albergar vida.

Ahora, por primera vez en la historia, astrónomos han observado directamente planetas en proceso de formación.

El hallazgo se ha producido alrededor de una estrella parecida al Sol llamada LkCA-15, que se encuentra a unos 450 años luz de distancia. En comparación con nuestro Sol, que tiene unos 4,600 millones de años, la estrella LkCa-15 es un bebe de tan sólo dos millones de años.

En el estudio, publicado el día de ayer en la revista Nature, un grupo de astrónomos norteamericanos y australianos describen un gran disco de polvo y gas que rodea a la estrella LkCA-15. Según los científicos, tales discos comúnmente rodean estrellas recién nacidas, proporcionando los materiales necesarios para la formación de los planetas.

De hecho, estudios previos han descubierto grandes huecos en algunos discos que parecen explicarse por la formación de planetas. Los científicos incluso han detectado asimetrías en el disco y altas temperaturas que se han interpretado como evidencia de planetas dentro de estos espacios vacíos.

Un espacio vacío como este existe en el disco de LkCA-15, y  dentro de él, lo que parecen tres protoplanetas o embriones planetarios.

El más cercano a la estrella, conocido como LkCA-15b se detectó en el 2012, a una distancia de unas 16 unidades astronómicas (UA) de la estrella. (Una UA es la distancia de la Tierra al Sol, unos 93 millones de millas o 150 millones de kilómetros). Los astrónomos han observado hidrógeno a 9,700 grados, lo cual sugiere que un planeta se está formando.

Otras observaciones revelaron la presencia de otro planeta recién nacido, LkCA 15c, dentro del espacio vacío y sugirió la existencia de un tercero, LkCA 15d.

El descubrimiento fue posible gracias a una combinación de observaciones astronómicas. Los investigadores contaron con instrumentos que incluyen el Gran Telescopio Binocular (LBT), el telescopio más grande del mundo, situado en el Monte Graham en Arizona, y el Telescopio Magallanes y su sistema de óptica adaptativa, MagAO, ubicado en Chile.

De acuerdo a los científicos a cargo del estudio, la nueva técnica servirá para el descubrimiento de muchos otros exoplanetas en procesos formativos, permitiendo a los astrónomos aprender mucho más acerca de la distribución de planetas nacientes en el universo observable.

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Fuentes: Space.com; El país

 

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