La Antártida guarda polvo de estrellas Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
14 mayo, 2026
Una idea popular es que estamos hechos de polvo de estrellas. En este sentido, la Antártida conserva mucho más que una metáfora.
En el universo convergen distintos objetos y desde hace tiempo nuestro sistema solar atraviesa una región que alguna vez vivió la explosión de una supernova. Dentro del hielo antártico se conservan fragmentos de lo que se conoce como la Nube Interestelar Local.
Polvo de estrellas congelado
En el espacio se encuentran muchos cuerpos celestes de naturaleza distintas. Junto a las estrellas, planetas y satélites, también existen nubes de polvo, gas y plasma. Tan solo en nuestra región de la Vía Láctea existen 15 nubes interestelares individuales.
Un grupo de investigadores que trabaja con el hielo antártico publicó recientemente un artículo en la revista científica Physical Review Letters en donde describe sus hallazgos. Los restos de una supernova permiten estudiar el medio ambiente interestelar de nuestro sistema solar en los últimos 80,000 años.
Estudiaron 500 kilogramos de hielo. Ahí encontraron la prueba del paso del sistema solar por una nube de polvo.
La observación de la luz que proviene de los objetos celestes nos ayuda a conocer los elementos que existen en el espacio. Entre los más estudiados están aquellos que se forman en los núcleos de las estrellas como carbono, oxígeno, calcio o hierro.
También ahí se forman isótopos muy extraños, estos son variantes de elementos químicos que existen en la Tierra. Uno de ellos es el hierro-60. Cuando una estrella muere y explota como supernova, estos elementos son expulsados y se convierten en polvo estelar.
El hierro 60 es radiactivo y sirve como huella dactilar de una explosión de supernova. Encontrar polvo de este isótopo dentro de la Tierra es una prueba de que la región del cosmos que recorre actualmente nuestro sistema solar alguna vez vivió este evento cósmico.
El hielo antártico conserva restos de la historia de nuestro planeta sin alteraciones. Cada una de sus capas heladas sirve como archivo de la historia cósmica en las regiones por las que ha pasado nuestro sistema solar.
Se usaron 300 kilogramos de hierro 60 para analizar su edad. Los rangos que se encontraron van de los 40 mil a los 80 mil años.
La cantidad de polvo de hierro 60 que encontraron fue distinta a la que esperaban. La estimación inicial partió de cálculos sobre mediciones previas y sedimentos oceánicos.
Lo que indica este resultado es que durante el periodo al que pertenece la muestra es que durante ese periodo llegó poco polvo estelar a la Tierra. En términos astronómicos se trata de un periodo muy corto.
Las nubes de polvo en nuestro vecindario cósmico son de interés para los astrónomos. Apenas el año pasado, una investigación proponía que fueron creadas por explosiones estelares. Además, se mencionaba que nuestro sistema solar ha pasado sobre ella desde algún momento entre 124 mil y 40 mil años atrás. Este tiempo coincide con el cambio en los niveles de isótopos de hierro 60 que se encontraron en el último estudio.
Los resultados aún no encajan perfectamente pero sabemos algunos datos importantes. Durante miles de años el sistema solar ha atravesado una nube de polvo. En ese tiempo la Antártida ha guardado isótopos radiactivos que no se encontrarían en nuestro planeta de forma natural. La edad de esos isótopos coincide con el tiempo en que nuestro planeta lleva atravesando la Nube Interestelar Local.
Faltan muchos detalles por conocer pero las pistas apuntan a que nuestro planeta conserva restos de una explosión estelar. La Tierra no estuvo ahí cuando la supernova explotó pero ha pasado durante miles de años por el lugar en el universo donde alguna vez murió una estrella.
Fuente
Stardust trapped in Antarctic ice reveals tens of thousands of years of Solar System’s past
