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Microalgas, una oportunidad para la exploración espacial

01-04-2019

... y el combate al cambio climático

Por: Luis Moctezuma

 

Hace millones de años la atmósfera de la Tierra era muy distinta. La vida como la conocemos era imposible por la cantidad de gases que ahora reconocemos como peligrosos, entre ellos el Dióxido de Carbono (CO2). Entonces aparecieron unos organismos primitivos que comenzaron a consumirlo: las microalgas. Otra de las ventajas que aportaron para la vida fue que producían oxígeno. Después de un proceso largo de intercambio de gases aparecieron las condiciones para la vida.

La atmósfera marciana actual es rica en CO2, algo similar a lo que pasaba con la Tierra antes de la conformación de la atmósfera actual. Parecería normal pensar que poblar el planeta rojo con microalgas ayudaría a transformar su atmósfera para hacerla más amigable a nuestros organismos dependientes del oxígeno y débiles ante el CO2. Después de un proceso evolutivo largo las microalgas son muy diferentes, actualmente su capacidad de absorción es menor pero un equipo de investigación internacional se propuso conseguirlo.

Regresar atrás en el proceso evolutivo

Ya que la atmósfera terrestre ha ido cambiando su estructura, las microalgas también se han modificado. Los niveles de gases en la atmósfera son muy diferentes a los de la atmósfera primitiva. Ya no es necesario absorber grandes cantidades de CO2, esto hace que si llevaramos microalgas en su forma actual al planeta rojo posiblemente morirían ante una atmósfera extraña para la que no están preparadas.

La solución que encontró el equipo de investigadores fue regresar atrás en el proceso evolutivo de las microalgas. La investigación se realizó en una colaboración entre el Instituto Quingdao de Bioenergía y Bioprocesos (China) y la Universidad Ruhr (Alemania). Su trabajo consistió en producir microalgas con mayor capacidad de fijación al carbón, como las primitivas.

La clave para conseguir una microalga más resistente al CO2 fue una enzima: CA2. Esta funciona como sensor extracelular de los niveles del gas en la microalga. Modificando algunos genes se inhibe la acción de esta enzima. Con esto se aumenta la resistencia al carbono de las microalgas y su ritmo de consumo de CO2.

La fotosíntesis de las microalgas es significativamente rápida. En la atmósfera actual del planeta producen la mitad del oxígeno. Su capacidad para reducir el CO2 no es la única ventaja que ofrecen. También son útiles en el tratamiento de aguas para la producción de biocombustible. Parte de su proceso de fotosíntesis incluye la producción de lípidos que pueden transformarse en aceite de alga.

Además de ser una alternativa para conseguir una atmósfera marciana más amigable con los seres humanos, este desarrollo tiene aplicaciones en la industria, mucho más inmediatas. El aceite que se produce con una mayor captación de CO2 tiene la capacidad de ser usado como biocombustible. Aún queda mucho que avanzar en la investigación si realmente se quiere aplicar en el planeta vecino, mientras tanto, se tiene un producto útil para las necesidades actuales de nuestro planeta Tierra.

Por el momento, se tienen microalgas que absorben 5% CO2 más que las normales. Su ritmo de crecimiento es 30% más rápido que sus familiares no alteradas. Es un avance importante; sin embargo, está muy lejos de transformar la atmósfera de Marte. Este planeta cuenta con niveles de este gas 95% superiores a los que estamos acostumbrados. Tenemos un primer paso si se considera seriamente a las microalgas como un recurso transformador para la conquista espacial, aún falta un camino muy largo.

 

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