Un meteorito da pistas sobre el agua del sistema solar primitivo Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
16 julio, 2026
Hace exactamente dos años, el 16 de julio de 2024 cayó un meteorito que fue visible en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Rhode Island y Pensilvania. Al pasar al sur de la Estatua de la Libertad provocó una explosión sónica que se escuchó en las primeras dos localidades.
El objeto se fragmentó antes de llegar a tierra y uno de ellos rompió el techo de un dormitorio en Hillsborough, Nueva Jersey. El propietario recuperó el fragmento y dio aviso a científicos para su estudio.
Pistas sobre el pasado del sistema solar
Se recuperaron casi dos libras del meteorito que atravesó el techo de Hillsborough. Los resultados de su estudio se publicaron en la revista Science Advances.
El tamaño original del meteoro era similar al de una maleta pequeña de avión. Ingresó a la atmósfera a una velocidad de 14.4 kilómetros por segundo. 60 personas reportaron haberlo visto y 16 escucharon su paso.
“Nuestras cámaras en Northford, Connecticut, y Douglassville, Pensilvania, así como una cámara de timbre en Wayne, Nueva Jersey, capturaron el meteoro, y a partir de eso medimos su trayectoria”, explica Mike Hankey en un comunicado del programa de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés).
El mismo Hankey, quien es director de operaciones de la Sociedad Americana de Meteoros, menciona que fue posible seguir su ruta. “El camino se siguió de vuelta hasta la parte baja del cinturón de asteroides”.
El meteoro dejó de ser visible a una altura de 35 kilómetros. Después que desapareció un radar meteorológico Doppler del Aeropuerto de Newark detectó una gran nube de fragmentos que iba de Staten Island hasta Nueva Jersey. Hillsborough se ubica en el extremo de esta nube y ahí cayeron las rocas más grandes.
El dueño de la propiedad describe el hallazgo de la siguiente forma: “Estaba en casa en ese momento, oí un fuerte choque y encontré un agujero en el techo del dormitorio principal. Sentí un fuerte olor a azufre y vi muchos fragmentos negros junto con escombros y polvo negro que cubrían mi cama, alfombra y áreas circundantes”.
El propietario recuperó los fragmentos con guantes. Guardó las rocas en papel aluminio dentro de jarros de cristal. Gracias a esto se conservaron en buenas condiciones para el momento del estudio científico.
Los fragmentos fueron clasificados como condrita carbonácea de tipo CM. El nombre proviene de Mighei, este tipo se conoce por un fragmento recuperado en Ucrania en 1889.
En la muestra se encontraron fragmentos que fueron extensamente alterados por agua en su asteroide de origen. Esto es común en las condritas carbonáceas M2. Finalmente se le clasificó como condrita carbonácea M1/2, que es un punto intermedio entre dos tipos de rocas: CM1 y CM2.
Se conocen 22 meteoritos de tipo CM pero únicamente 2 de tipo CM1/2. El primero que se recuperó cayó en el norte de Sumatra en 2020 y se conoce como Kolang. Los demás son tipo CM2, no existen reportes de tipo CM1.
Mike Zolensky y JangMi Han, autores del estudio, encontraron pequeños fragmentos CM1 que son ricos en sal dentro de la muestra conseguida en Nueva Jersey. Esto sugiere que se formó cerca de la superficie de su asteroide de origen, en donde el agua líquida se evaporó y se concentraron sales.
Ahora el equipo de investigación compara las muestras del meteorito con fragmentos extraídos de los asteroides Ryugu y Bennu. Ambos fueron explorados en el espacio por las misiones Hayabusa 2 y OSIRIS-REx y sus muestras fueron traídas a la Tierra.
La alta concentración de sal en líquidos puede formar moléculas cruciales para la vida como la conocemos en la Tierra. La cosmoquímica Queenie Chan de la Real Universidad Holloway de Londres y bioquímica Nana Ogawa del Centro de Investigación Bioquímica de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marino-Terrestre, señalan que los estudios de isótopos de carbono e hidrógeno sugieren que trajeron materia orgánica a la Tierra primitiva.
“El meteorito de Hillsborough contenía 1,8% en peso de carbono y 0,07% de nitrógeno, y tenía isótopos de carbono y nitrógeno típicos de los meteoritos tipo CM”, de acuerdo con las investigadoras.
El meteorito contenía una amplia variedad de compuestos orgánicos solubles. Además, su rango composicional confirma que fue más alterado por agua que otros meteoritos de tipo CM.
De acuerdo con Phil Schmitt-Kopplin, de la Universidad Técnica de Múnich, gran parte de los compuestos provenían de química orgánica con minerales. Aclara que no se sabe si los compuestos orgánicos de magnesio surgieron por la salmuera o fueron resultado de impactos anteriores del asteroide.
Este tipo de compuestos orgánicos metálicos aparecen en seres vivos dentro de la sangre o en procesos como la fotosíntesis. En la muestra también se encontraron aminoácidos similares a los que se encuentran en condritas CM2. El análisis del meteorito sugiere que los aminoácidos se formaron en el asteroide de origen.
El astrobiólogo Danny Glavin, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, y su equipo del Laboratorio de Análisis Astrobiológico, llegan a una conclusión. El traslado de aminoácidos, ácidos carboxílicos y otras moléculas orgánicas que se han encontrado en cuerpos CM pudieron contribuir aportando prebióticos para que surgiera la vida en nuestro planeta.
Un fragmento de meteorito que cayó sobre un dormitorio permite seguir la pista de las sustancias que han llegado a nuestro planeta desde el espacio. Afortunadamente, quien encontró la muestra la conservó y dio aviso rápido a la comunidad científica.
