Una investigación encuentra microplásticos en el pulpo maya Copiar al portapapeles
POR: Luis Moctezuma
14 septiembre, 2026
El pulpo maya es capturado cerca de las costas de la Península de Yucatán. Además del consumo local, se exporta a otras partes del país como la Ciudad de México y a naciones extranjeras como Italia, España, China, Japón, Corea y Estados Unidos.
Un estudio publicado recientemente en la revista científica Regional Studies in Marine Science encontró microplásticos en el 93.68% de los ejemplares que analizó. Esta especie representa el 75% de la captura de pulpo en la región.
Microplásticos en los alimentos
El estudio tiene como primer firmante a Merle Marisa Borges Ramírez, del Instituto de Ecología, Pesquería y Oceanografía del Golfo de México (EPOMEX) de la Universidad Autónoma de Campeche. Para realizarlo se analizaron 95 ejemplares, de ellos 89 tenían microplásticos en el tracto intestinal. Esto representa el 93.68% de la muestra.
El pulpo maya, cuyo nombre científico es Octopus maya, se alimenta de pequeños moluscos y crustáceos que habitan en el fondo marino. Ahí mismo se acumulan partículas minúsculas de plástico.
Hay dos vías para que los microplásticos lleguen al pulpo maya. La primera es que lo ingieran sus presas y cuando este las come, también ingresan a su cuerpo. La otra es que se remueven de los sedimentos mientras el pulpo busca alimento.
Los investigadores encontraron 367 partículas en los tractos intestinales de los pulpos mayas que se analizaron en el estudio. El promedio de partículas de microplásticos por cada individuo en 2024 fue de 4.62. Como punto de referencia, en 2021 este promedio era de 3.18 partículas, lo que significa que en tres años incrementó 30.80%.
El pulpo maya es una especie de alto consumo en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Los pescadores de la zona capturan dos tipos de pulpo, pulpo común (Octopus vulgaris), que representa el 25% de la captura en la región, y el 75% restante son pulpos mayas.
Como referencia de la importancia de esta especie en la pesca mexicana, a nivel nacional en 2024 se capturaron 34 mil toneladas de pulpo maya. 25 de ellas corresponden a la Península de Yucatán.
No existe evidencia sobre efectos negativos a la salud por consumo de microplásticos. Incluso refiriéndonos específicamente al pulpo maya, las vísceras suelen retirarse antes de la preparación.
Los autores del estudio señalan que hacen falta estudios para descartar otros riesgos. Algunos compuestos asociados a los plásticos podrían llegar a los tejidos que sí se consumen.
Uno de los riesgos es que las partículas de plástico pasen de una especie a otra a través de la cadena alimenticia, así lo describe Griselda Escalona Segura, quien es investigadora titular del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y no participó en el estudio.
Los microplásticos se acumulan en la base de la cadena trófica como el plancton y los organismos que se alimentan de él y posteriormente sus depredadores acumulan cada vez más. Además, los efectos de los microplásticos varían entre distintas especies y los resultados que se conocen hasta ahora son de experimentos de laboratorio, se sabe poco de lo que ocurre en entornos reales.
Los investigadores que participaron en el estudio proponen monitorear los microplásticos para evaluar sus efectos toxicológicos. Consideran importante estudiar si estos contaminantes afectan a procesos como la reproducción o el crecimiento de esta especie de pulpo.
El pulpo maya es una especie regulada para evitar su sobreexplotación. Además, cuenta con Indicación Geográfica Protegida, algo similar a la denominación de origen pero con criterios distintos y garantiza prácticas de captura sostenibles. Sin embargo, los investigadores señalan que no hay instituciones encargadas de regular los microplásticos en la zona donde es capturada esta especie.
Fuentes
Pulpo Maya obtiene "Indicación Geográfica del Pulpo Maya de la Península de Yucatán"
